El lado biológico de ser bueno
Los actos heroicos y de bondad son siempre vistos con buenos ojos. Por lo general, valoramos este tipo de conducta, como cuando alguien te ayuda a cambiar una goma en el expreso o tus amistades te ayudan a pintar tu apartamento nuevo (aunque esperan que tengas pizza y refresco). La gran mayoría de nosotros no asociaríamos esto con ciencia. Sin embargo, este comportamiento en Biología se conoce como altruismo, que es el acto de ayudar a otro aún si pone en riesgo la vida del que est á ayudando .
Para sorpresa de muchos, no somos los únicos animales que exhiben este comportamiento. Las abejas sacrifican sus vidas para proteger a su reina, murciélagos vampiros vomitan parte de lo que consumen para darle a otro que no se pudo alimentar y los monos gritan para alertar a los demás de peligro. Para el biólogo Charles Darwin, la razón por la cual animales pudieran ponerse en riesgo por otro no tenía sentido. A primera vista para él, esto va en contra del instinto de sobrevivir.
Al estudiar el altruismo con detenimiento, científicos han determinado que estos actos tienen una gran importancia en la supervivencia, pero no del individuo sino de la especie. En una situación de peligro, una madre que escoge salvar a su bebé aún si ella no sobrevive, puede asegurar que sus genes pasarán a futuras generaciones a través de su bebé. Así que lo que parece un acto de puro sacrificio, en realidad se convierte en uno egoísta. Me imagino que muchos pensarán que esto es una blasfemia, bla, bla, bla. Recuerden que solo estoy explicando el propósito puramente biológico del altruismo. Mi intención con esto no es detallar aspectos psicológicos y sociales humanos, esto se lo dejo a otros expertos.
Los actos de bondad entre animales muchas veces no son gratuitos. En el caso del murciélago vampiro, el murciélago que dio de comer al otro espera que haga lo mismo por él un día que no consiga alimento. De lo contrario, ninguno del grupo le ayudará en otra ocasión al murciélago mal agradecido. Esto se conoce como altruismo recíproco. Tus amigos que ayudaron a pintar el apartamento esperan que tú también los ayude cuando te necesiten.
¿De dónde nace ser altruista? La Universidad de California en Berkeley publicó en el 2011 un artículo que habla sobre un variante del gen COMT que nos predispone a ser más generoso. Estudios con bebés humanos y chimpancés en Alemania han demostrado estos dos grupos tienden a ayudan extraños, apuntando a que el altruismo es una conducta innata, o sea que nace con nosotros.
Para terminar con el tema, aunque no soy una experta en temas psicológicos y sociales, el lado biológico de ser bueno a lo mejor no tenga un beneficio personal pero sí tiene un beneficio para la humanidad.