Matrimonio gay, una brecha social
Francia, 1789, inspirada en la declaración de independencia estadounidense y en el espíritu filosófico, marca el fin del Antiguo Régimen y el principio de una nueva era con la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano.
Tres años más tarde, también en Francia, Olympe de Gouges amadrina la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones.
Cien años más tarde, Francia volvió a encabezar los movimientos culturales y sociales en el mundo. Lugares como el Moulin Rouge se convierten en el centro neurálgico del ambiente bohemio de la Belle Époque que continuó con Coco Chanel, Luis Buñuel, Charlot, Matisse o la adopción de grandes figuras como Picasso.
Pero llegamos a la actualidad. La Francia de François Hollande, el presidente menos popular de los últimos años entre los galos, ha abierto una brecha social muy grande por la aprobación de los matrimonios entre personas del mismo sexo.