Los nuevos nombres de las letras

Por Carmin Quijano

23 abr 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

A finales del año 2010, la Real Academia Española (RAE) publicó la nueva Ortografía de la lengua española, en la que se exponen los principios y las reglas de la escritura en español que todo hispanohablante debe conocer. Sin embargo, esta nueva ortografía se diferencia de las anteriores por su carácter reformador, ya que incorporó importantes cambios para unificar y consolidar el idioma en tiempos de constante innovación.

Entre estos grandes cambios están la eliminación definitiva de los dígrafos ch y ll del abecedario (ver columna anterior) y el cambio de los nombres de algunas letras, específicamente de las letras b, v, w, i, y, r y z.

Empecemos por el trío b, v y w. Estas tres letras son las que más nombres tienen. A la b le dicen be, be larga, be grande y be alta; a la v le llaman uve, ve, ve corta, ve chica, ve pequeña y ve baja, y a la w, ve doble, doble ve, doble u y doble uve. Con tantos nombres, ¿a quién no le da una crisis de identidad? Pues, para nuestra tranquilidad, la RAE resolvió este problema de la siguiente forma: la letra b será conocida de ahora en adelante como la be; la v, como la uve, y la w, como la uve doble.

Sobre los nombres de la i y la y, la RAE establece que estas ya no se podrán diferenciar una de la otra por los nombres i latina e i griega, sino que la i se llamará simplemente i, y la y, ye. Así que olvídese de los gentilicios de las letras porque ahora estas les pertenecen a todos los hispanohablantes sin importar su nacionalidad.

“Erre con erre, cigarra. Erre con erre, carril”. ¿Se acuerda de este trabalenguas? Pues, resulta que está correcto. La letra r se llama erre y no ere, como se había establecido en las ortografías anteriores. Con respecto al dígrafo rr, la RAE nos dice que le podemos llamar erre doble o doble erre, como usted prefiera.

Finalmente, la z ha tenido tradicionalmente dos nombres: zeta y zeda; esta última forma era la preferida por la doctrina académica. No obstante, la única recomendada hoy es la forma zeta por ser la más cercana a la etimología y la más usada.

Así que, ya sabe, las letras del abecedario tienen nombre propio. Por lo tanto, llámelas por su nombre correcto —be, uve, uve doble, i, ye, erre y zeta― y así se evitará muchos malentendidos.

Fuente: Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. (2010). Ortografía de la lengua española. Barcelona: Espasa Libros, S. L.U.