Venceremos, por el bien de tod@s

Por Pedro Julio Serrano @PedroJulio

12 de abril de 2013 03:00 a. m. hrs 3 min de lectura

El lunes fue un día lleno de odio e intolerancia en contra de la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero y transexual (LGBTT). Miles fueron al Capitolio, engañados por sus líderes, dizque a “defender la familia”, pero eso fue lo menos que hicieron. A la familia no se le defiende negándoles derechos a sus miembros más vulnerables. A la familia no se le defiende atacando la dignidad de ningún ser humano. A la familia no se le defiende con odio, discrimen, intolerancia y exclusión. A la familia se le defiende con amor, respeto, solidaridad, comprensión, empatía, inclusión… con derechos y protecciones. De hecho, yo hubiera marchado con los fundamentalistas si condenaban a pastores que abusan sexualmente de niños y niñas; si condenaban la violencia de género, el crimen y el discrimen. Hubiera marchado con los fundamentalistas si hubieran pedido eliminar las dietas a los legisladores, combatieran la pobreza y hablaran de amor. Hubiera marchado con los fundamentalistas si hubieran exigido el fin de la desigualdad, la intolerancia y fueran solidarios. Pero los fundamentalistas marcharon a favor del odio, la exclusión, el discrimen y la intolerancia. Conmigo no cuenten para, y estoy seguro de que no cuentan con la gran mayoría del país para eso. Aunque fue un día fuerte y doloroso para la comunidad LGBTT, en el que fuimos víctimas de un ataque inmisericorde, injusto, inmoral e inhumano; también fue un día de esperanza, amor y solidaridad. Las redes sociales se encendieron de esperanza, de amor, de justicia cuando miles dedicaron sus estatus en Facebook, compartieron sus fotos y tuitearon a favor de las #familiasdiversas. Los legisladores Ramón Luis Nieves y Luis Vega Ramos valiente y dignamente defendieron sus proyectos a favor de la comunidad LGBTT. Hasta el gobernador Alejandro García Padilla dijo que “no puede haber derechos fundamentales para unos y para otros no en Puerto Rico. Hay una serie de derechos que hoy no tienen que hay que garantizarles”, tras asegurar que estará atendiendo este asunto en las próximas semanas. Podemos estar segur@s de que la victoria se acerca. La igualdad es un hecho inevitable. Venceremos, mi gente, venceremos. A las personas LGBTT nos han subestimado y nos siguen subestimando, pero venceremos, como hemos vencido siempre. La comunidad LGBTT es una comunidad de personas —seres humanos— que hemos batallado con la opresión todas sus vidas. Y, por encima de todo, hemos vencido. El discrimen, la homofobia y la transfobia institucionalizada, los ataques, las burlas, el bullying, la intolerancia, la indiferencia, el suicidio, el acoso, el abuso, la violencia, los asesinatos, la ciudadanía de segunda categoría, la violación de derechos civiles. TODO eso ha sido la orden del día para las personas LGBTT. Sin embargo, aún siendo víctimas, NO nos comportamos como víctimas. Exigimos respeto, igualdad, dignidad. Aún con todo eso que se nos tira en contra, aún sin nuestros derechos, aún con el discrimen que nos arropa… contribuímos a la sociedad, vencemos el odio con amor, formamos familias y, sobre todo, respetamos aún a quienes no nos respetan y atentan contra nuestras vidas —contra nuestra dignidad— día a día. Llegó la hora de acabar con la desigualdad, la injusticia, el desamor. Venceremos, por nosotr@s, pero también por el bien de tod@s. La batalla será ardua, pero venceremos. Puerto Rico será para tod@s.