Una mirada histórica a los navegadores en la Internet

Por Wilfredo Camacho @wcamacho95

12 de abril de 2013 03:00 a. m. hrs 2 min de lectura

Sin duda, la Internet forma una parte importante de nuestras vidas, al punto de que gran parte de nuestras interacciones sociales, laborales y académicas ocurren en esta plataforma. Sin embargo, la forma en que accedemos al mar de opciones que existen en la Internet dependerá del navegador que utilicemos. Algunos pudiesen argumentar que las funciones de un navegador se asimilan cada vez más a las de un sistema operativo. De esta idea nacen proyectos como Chrome OS de Google, un sistema operativo en el que todo se trabaja desde el navegador. La elección de un navegador es posible gracias a una batalla legal que ocurrió cuando en 1990, cuando la compañía Microsoft indicaba que la relación entre el navegador y el sistema operativo era una relación intrínseca, por lo que Microsoft vendía su sistema operativo Windows con su navegador Internet Explorer (IE) incluido.  Esto le permitió a Microsoft ganar la guerra de los navegadores en 1990, ya que todos los usuarios de Windows tenían  que utilizar IE. La batalla legal resultó en un acuerdo en el que Microsoft le permitiría a otros programadores desarrollar navegadores web para su sistema operativo Windows sin restricciones en el sistema (API). Luego de mucho tiempo y esfuerzo, se revive la guerra de los navegadores con una migración a Mozilla FireFox luego de un gran fallo de seguridad en la sexta versión de IE, lo que redujo el control del mercado de los navegadores de Microsoft. A la guerra de los navegadores se incorporó Apple con su navegador Safari y, más adelante, Google con el hoy navegador más utilizado Google Chrome. La guerra de los navegadores resultó en una competencia por quién podía brindar una mejor experiencia de navegación de Internet, ya sea por rapidez, seguridad o por las herramientas adicionales del navegador, como lo fueron los favoritos y los tabs. Otro beneficio que resultó de la guerra fue que, debido a la variedad de navegadores, los programadores tuvieron que   programar según los estándares web, los cuales habían ignorado por desarrollar específicamente para IE, quien dominaba el 99 % del mercado. Ahora no solo utilizamos nuestro navegador en nuestras computadoras, sino que también utilizamos un navegador de Internet en nuestros smartphones y tablets. En estos dispositivos parece repetirse la historia. En el caso de los navegadores móviles, Safari es el mayor contrincante; aun cuando cada ecosistema cuenta con opciones de navegadores en sus respectivas tiendas, se pudiese argumentar que la variedad de navegadores móviles es ficticia, como lo son los casos de Apple iOS, Windows Phone y Windows Rt.