La cuesta de enero
Después de haber superado el Buen Fin, el Black Friday, la Navidad, el fin del calendario maya, y aunque aún faltan los Reyes, hemos sobrevivido a la vorágine…
Después de haber superado el Buen Fin, el Black Friday, la Navidad, el fin del calendario maya, y aunque aún faltan los Reyes, hemos sobrevivido a la vorágine de las fiestas decembrinas. Sin embargo, ahora hay que enfrentar otro gran obstáculo, quizás el mayor del año, el de la cuesta de enero. Pagos de predial, contribuciones, tenencias, marbetes, viñetas o como quieran llamarlo, pues que quede claro que estos impuestos a los automóviles, los vehículos sobre cuatro ruedas, no son exclusivos de México. En Puerto Rico lo pagan anualmente al estado y en España a los municipios.
Aparte, estoy seguro que ya han llegado los primeros recibos de las fiestas consumistas de noviembre y dentro de poco llegarán la correspondencia de las tarjetas con los pagos de diciembre. Esta cuesta de enero será muy empinada.
Pero más lo será para los venezolanos que viven en una incertidumbre total porque no saben a ciencia cierta cómo se encuentra su líder Hugo Chávez. Los españoles preparan la supresión de 8 mil ayuntamientos y la desaparición de mil mancomunidades de municipios y en el oriente se tensan las relaciones entre China y Japón.
Mientras, en Estados Unidos han parado la caída al abismo fiscal, que además de recortes conllevaba una escalada de precios como el del litro de leche que podría alcanzar los dos dólares, dos dólares, casi el doble que el litro de gasolina, y con ello el aumento del costo en helados, quesos y cafés.
Atentos con este enero porque viene calentito.