Del confort a la austeridad

Por José Lebeña @jlebena

12 de abril de 2013 03:00 a. m. hrs 1 min de lectura

El pueblo está harto. Tanto es así que los jóvenes están en la calle en las principales ciudades del mundo, las manifestaciones se multiplican en países como España donde la austeridad ha pegado a las clases medias y bajas.

A nadie le gusta que le saquen de su confort y a veces uno se relaja por exceso de confianza. Podemos verlo en los chicos que por tirarle al aprobado a veces reprueban sus exámenes, lo podemos ver en los trabajos que por hacer lo justo nunca destacan, eso traducido a los países vemos como las sociedades mediocres no avanzan.

¿Si a ustedes le preguntan que si está de acuerdo que reduzcan los beneficios en su empresa o en el sistema sanitario estaría de acuerdo?

Muy probablemente no.

Eso es lo que le ha pasado al tecnócrata Mario Monti que llegó a arreglar Italia del caos financiero de Berlusconi. Se presentó a las elecciones de con la confianza de ganar, sin embargo La Bota lo pateó y es que nadie le gusta que le recorten prestaciones.

Los tiempos de ajustes son duros en especial en Europa, donde no sólo hay que arreglar en desaguisado económico sino también fulminar de una vez por todas la corrupción política.

En México se van dando pasos poco a poco. Esta semana cayó el pez Gordillo ahora sólo falta que abra su boca y tire de la manta.

Hay dos cosas que me quedan muy claras.

La primera: El dinero fácil, se va rápido.

La segunda:
Acostumbrarse a lo bueno es fácil, pero a los austero quién lo hace.