La esperanza se desvanece entre las familias de los desaparecidos del accidente ferroviario en España
La confirmación de que hay 69 cuerpos sin identificar en la morgue, el mismo número de personas buscadas, agrava la angustia de los familiares
Por EFE
TOLEDO, España. El desánimo se extiende entre los familiares de los desaparecidos en el accidente ferroviario que permanecen alojados en la Casa Sacerdotal de Toledo, después de que las autoridades les confirmaran que hay 69 cuerpos en la morgue, el mismo número de personas cuya localización esperan las familias concentradas en ese lugar.
La información fue comunicada por la Guardia Civil, explicó Javier Barrio, esposo de Carmen de Santa Ana, una de las desaparecidas.
“Si ayer había alguna remota posibilidad de que hubiera alguien que no estuviera identificado, ahora prácticamente son tan bajas las probabilidades que no merece la pena ni entenderlo”, afirmó.
“Si hay 69 muertos va a haber 69 muertos y las 69 familias que estamos aquí estamos prácticamente al cien por cien seguras de que todos somos familiares de fallecidos”, añadió Barrio ante los numerosos medios de comunicación congregados frente a la Casa Sacerdotal.
Barrio explicó que su esposa realizaba su último viaje de trabajo antes de jubilarse, aunque precisó que todavía no puede confirmarse oficialmente su fallecimiento hasta que concluyan las pruebas de ADN.
En caso de confirmarse las muertes, las autoridades informaron a las familias que los certificados de defunción serán entregados en un plazo de tres días.
La espera se hace más difícil
También expresó su pesimismo Cecilio Liébana, tío de Francisco José Barbero Liébana, de 32 años, quien viajaba en el vagón 7 del AVE accidentado cuando se dirigía desde Madrid hacia Andalucía para visitar a sus padres.
Liébana relató que las autoridades les comunicaron que ya no quedan pasajeros sin identificar en los hospitales, por lo que deducen que los desaparecidos figuran entre los cuerpos trasladados a la morgue.
“Todos los familiares se han venido abajo y están hechos polvo, como estamos todos”, lamentó.
Asimismo, pidió solidaridad con las familias afectadas y reclamó que la tragedia sirva para evitar nuevos accidentes.
“Ahora tenemos que mirar hacia el futuro para que esto no vuelva a ocurrir más, porque estamos destrozados”, manifestó.
Algunos aún mantienen la esperanza
No todos los familiares han perdido la esperanza.
Manuel San Emeterio, hermano de otro de los desaparecidos, aseguró que continúa aferrándose a la posibilidad de que existan pacientes hospitalizados cuya identidad aún no haya podido confirmarse plenamente.
“Yo no voy a perder la esperanza”, afirmó.
San Emeterio explicó que un coronel de la Guardia Civil les informó que las notificaciones sobre la identificación de las víctimas se realizarán personalmente a cada familia y nunca por teléfono, tanto para quienes permanecen en la Casa Sacerdotal como para quienes ya regresaron a sus lugares de origen.
Balance provisional
El accidente ocurrió a las 08:54 horas del miércoles, cuando un tren AVE de Renfe, con 397 personas a bordo y que viajaba de Madrid hacia Sevilla, embistió por detrás a un tren de Iryo, detenido en la vía y con 147 pasajeros, incluido un bebé. El impacto provocó que varios vagones cayeran por un terraplén.
El Instituto de Medicina Legal ha realizado ya 65 autopsias y el balance provisional se mantiene en 69 personas fallecidas, según informó el Centro Integrado de Datos (CID).


