Gasolina, luz y alimentos bajo presión por el petróleo
Detallistas de gasolina advierten que el riesgo de transportar combustible mantiene elevados los precios
Por Metro Puerto Rico
El presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina de Puerto Rico, Luis Rafael Gueits, advirtió que los precios de los combustibles continúan sujetos a los riesgos del mercado internacional, particularmente por la situación en el estrecho de Ormuz. En entrevista con WKAQ 580, explicó que, aunque ha aumentado la cantidad de petróleo que atraviesa esa zona, los peligros del transporte mantienen elevados los costos. Según sostuvo, el precio final ya no depende únicamente de cuánto cuesta el barril, sino también de los gastos asociados a su distribución.
En Puerto Rico, los datos más recientes del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), correspondientes al 21 de octubre, reflejan que la gasolina regular se vende entre 111.7 y 114.7 centavos por litro, mientras que la premium fluctúa entre 125.7 y 134.7 centavos. Por su parte, el diésel se encuentra entre 150.7 y 155.7 centavos por litro. Aunque estos precios pueden variar diariamente, el comportamiento del mercado internacional continúa siendo un factor determinante para los consumidores y los comerciantes.
El impacto del combustible también se refleja en la factura de electricidad. El Negociado de Energía de Puerto Rico aprobó un aumento neto de 5.28 centavos por kilovatio hora para el periodo de octubre a diciembre de 2026. Como resultado, un cliente residencial sin subsidio que consume 800 kilovatios hora mensuales verá su factura aumentar de $228.59 a $270.86, una diferencia de $42.27. El ajuste responde a mayores costos de combustible y compra de energía, entre otros factores relacionados con la generación eléctrica.
La preocupación también se extiende a la cadena de alimentos, debido a que el encarecimiento del diésel puede aumentar los costos de transportación y distribución de mercancías. Un estudio publicado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos establece que los aumentos en los costos del transporte pueden trasladarse a los precios de los alimentos, aunque no representa una proyección específica para Puerto Rico. Mientras tanto, Gueits sostuvo que las estaciones de gasolina también enfrentan desafíos económicos y necesitan diversificar sus operaciones. “Ninguna estación de gasolina que solamente venda combustible puede sobrevivir a los tiempos modernos”, afirmó.


