Arma de calor extremo podría usarse contra inmigrantes en la frontera entre EE.UU. y México
El Departamento de Seguridad Nacional evaluará el sistema militar, que provoca una intensa sensación de calor sin causar lesiones permanentes, para desarrollar tácticas de control de multitudes
Por Metro Puerto Rico
El Departamento de Defensa de Estados Unidos autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) a probar un sistema militar de energía dirigida conocido como Active Denial System (ADS), un dispositivo que emite ondas milimétricas capaces de producir una intensa sensación de calor sobre la piel y que podría utilizarse en operaciones en la frontera sur del país, informaron medios de prensa estadounidenses.
La autorización quedó plasmada en un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, al que tuvo acceso CNN. El documento concede al DHS el préstamo temporal de un sistema ADS durante siete meses para realizar pruebas y desarrollar procedimientos sobre un eventual uso operativo.
El ADS es considerado un arma no letal. Funciona mediante un haz invisible de ondas electromagnéticas de alta frecuencia que puede alcanzar una distancia de poco más de media milla. Al impactar la piel, genera una intensa sensación de ardor, similar al calor que emana de un horno al abrirse, lo que provoca que las personas se alejen instintivamente del área afectada. El efecto suele desaparecer entre 10 y 15 minutos después de la exposición.
El memorando establece que el personal militar no operará el sistema y que toda la responsabilidad recaerá sobre el DHS, que también deberá desarrollar las tácticas y protocolos para su posible empleo. Al concluir el período de préstamo, la agencia podrá solicitar mantener el sistema para operaciones fronterizas.
Las autoridades no precisaron dónde ni cómo se llevarán a cabo las pruebas. Tampoco se ha definido en qué circunstancias podría utilizarse el dispositivo si finalmente se incorpora a las operaciones en la frontera.
De acuerdo con funcionarios actuales y retirados de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el sistema ha sido discutido en años anteriores como una herramienta para dispersar grupos numerosos de migrantes, aunque nunca ha sido desplegado en la frontera. En 2018, una propuesta similar fue descartada por preocupaciones legales, de uso proporcional de la fuerza y de seguridad, especialmente por el riesgo de empujar a personas hacia zonas peligrosas, como ríos.
El ADS también fue evaluado anteriormente para responder a disturbios civiles en Estados Unidos y llegó a desplegarse brevemente en Afganistán, aunque nunca fue utilizado en combate.


