Agricultura comenzará fumigación contra la mosca del Mediterráneo en San Jua
Las autoridades han detectado 1,652 ejemplares silvestres de la plaga hasta el 16 de octubre.
Por Cyber News
El Departamento de Agricultura comenzará el jueves, 22 de octubre, un operativo de fumigación terrestre contra la mosca del Mediterráneo en la isleta de San Juan, desde el Paseo de la Princesa hasta El Escambrón, luego de que las autoridades confirmaran 1,652 ejemplares silvestres de la plaga hasta el 16 de octubre.
“Tenemos que erradicar la población de esta mosca donde se ha detectado y evitar que llegue a nuestros cultivos. La aspersión complementa el trabajo que ya realizan las brigadas mediante las trampas, las estaciones de cebo y la remoción de frutas que pueden albergar el insecto”, expresó el secretario de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, en declaraciones escritas.
El operativo se realizará en coordinación con el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura federal (USDA-APHIS). Consistirá en aplicaciones localizadas sobre árboles y vegetación seleccionados por personal técnico, sin dispersar el producto en el aire.
Los tratamientos se repetirán cada siete días en los lugares intervenidos, según las condiciones del tiempo y el plan operacional establecido por las agencias.
Para controlar la plaga, se utilizará GF-120 NF Naturalyte Fruit Fly Bait, un cebo que contiene un 0.02 % de spinosad como ingrediente activo y que se aplicará mediante bombas manuales de un galón en puntos específicos del follaje.
El producto está registrado ante la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA) y figura en el listado del Organic Materials Review Institute para su uso en la producción orgánica.
Según Agricultura, una evaluación de USDA-APHIS concluyó que el riesgo para la salud humana es mínimo bajo las condiciones estudiadas, siempre que se cumplan las instrucciones de aplicación.
Las autoridades solicitaron a residentes y comerciantes que se mantengan alejados de los puntos intervenidos, permitan el acceso de las brigadas y sigan las indicaciones del personal. También se tomarán precauciones para evitar que el producto alcance cuerpos de agua o se disperse fuera de las áreas seleccionadas.
“La seguridad de la ciudadanía forma parte de la planificación de estos trabajos. El producto tiene usos y precauciones específicos que deben cumplirse, aunque esté permitido en producción orgánica. Nuestra responsabilidad es explicar el procedimiento y realizarlo conforme a esas condiciones”, sostuvo Rodríguez Torres.
La intervención forma parte de las medidas establecidas tras la detección inicial de la mosca del Mediterráneo, el 16 de julio, y la declaración de cuarentena, el 28 de julio.
Hasta el 16 de octubre, las autoridades mantenían 889 trampas y habían colocado 945 estaciones de cebo en San Juan. Además, las brigadas habían retirado 14,934 libras de frutas hospederas para eliminar posibles lugares de reproducción del insecto.
En Ceiba se detectó un ejemplar el 17 de agosto, sin que se reportaran nuevos hallazgos hasta la fecha de corte del informe.
Como parte de las medidas de control, también se han liberado moscas estériles para interrumpir la reproducción de la población silvestre. La primera jornada se realizó el 5 y 6 de septiembre, con aproximadamente 1.5 millones de ejemplares.
Al 16 de octubre, se habían completado seis rondas de liberación. Las primeras cuatro sumaron aproximadamente 6.5 millones de moscas estériles, mientras permanecía pendiente la consolidación de las cifras correspondientes a las dos jornadas de octubre.
El mapa operacional del 30 de septiembre establece una zona de cuarentena de 41.8 millas cuadradas que comprende sectores de la isleta de San Juan y otras áreas metropolitanas.
Agricultura reiteró que la mosca del Mediterráneo no pica ni representa una amenaza directa para la salud humana, pero puede causar daños a frutas y vegetales y provocar pérdidas económicas en la producción agrícola.
La agencia exhortó a la ciudadanía a cumplir las restricciones sobre el movimiento de frutas y materiales regulados, así como a no remover las trampas y estaciones de cebo instaladas para controlar la plaga.


