Jet Set: 237 sillas vacías y un grito de justicia que no se apaga
Familiares incluyen a un bebé que murió en el vientre de su madre y exigen que la tragedia sea juzgada como homicidio voluntario.
Por Metro Puerto Rico
El dolor por la tragedia de la discoteca Jet Set volvió a sentirse este miércoles en Santo Domingo, República Dominicana, donde familiares y sobrevivientes colocaron 237 sillas vacías frente al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva para recordar a las víctimas del desplome y exigir que se haga justicia.
Durante la vigilia, denominada Luz para la Justicia, el Movimiento Justicia Jet Set aseguró que el número de víctimas asciende a 237 y no a las 236 reconocidas oficialmente. La organización incluyó en su conteo a un bebé de siete meses de gestación que murió junto a su madre durante la tragedia del 8 de abril de 2025. Aunque no revelaron su identidad, los manifestantes insistieron en que esa vida también merece ser recordada.
Cada silla fue identificada con un número y acompañada de una vela encendida. Algunas tenían fotografías de los fallecidos y mensajes que reflejaban el sufrimiento de las familias que, a más de un año del desastre, continúan esperando respuestas. La manifestación también estuvo marcada por críticas al Ministerio Público, al que varios familiares reprocharon no haber respaldado sus reclamos judiciales.
La principal exigencia de los manifestantes es que el proceso contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, vinculados a la operación del establecimiento, sea considerado un caso de homicidio voluntario bajo la figura de dolo eventual, en lugar de homicidio involuntario. Los representantes legales de las víctimas sostienen que existía conocimiento previo sobre las condiciones de la infraestructura y que el desplome pudo haberse evitado.
La protesta se produjo a pocas horas de una decisión judicial determinante. El juez Franny González, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, tiene previsto pronunciarse este viernes 16 de octubre sobre la solicitud de modificar la calificación jurídica del caso. Mientras tanto, los familiares mantienen viva su exigencia de justicia por una tragedia que también cobró la vida del merenguero Rubby Pérez y dejó una profunda herida en la sociedad dominicana.


