Abogados levantan dudas sobre pruebas en caso de Elvia Cabrera
El caso podría llegar al Tribunal Supremo
Por Metro Puerto Rico
La condena de Elvia Cabrera Rivera por el asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario vuelve a generar interrogantes. Abogados han expresado preocupación por el manejo de las pruebas y la posibilidad de que el Departamento de Justicia conociera información favorable a la convicta antes de que fuera sentenciada a 102 años de prisión.
Uno de los principales cuestionamientos gira en torno a una declaración que Anthonieska Avilés Cabrera ofreció a las autoridades el 19 de agosto de 2025, apenas días después del crimen. En ella aseguró que su madre y su hermana no estuvieron involucradas en los hechos.
El jurado nunca tuvo la oportunidad de evaluar esa expresión, según indicó a Metro Puerto Rico el abogado de Elvia Cabrera, Alberto Rivera Ramos. El licenciado explicó que la defensa intentó presentar esa información durante el juicio, pero el juez Luis Barreto Alteri no permitió su admisión.
El reconocido abogado criminalista José Pérez, entrevistado por Metro Puerto Rico, cuestionó la actuación del Ministerio Público. “Cuando el Departamento de Justicia se basa en estadísticas, poco les importa la justicia”, expresó.
Pérez advirtió sobre lo que llamó una “visión de túnel” en las investigaciones criminales. Según explicó, cuando los fiscales se convencen de que una persona es culpable, pueden insistir en lograr una convicción, incluso frente a pruebas contradictorias.
“Siempre tendrán una excusa para decir que ellos no se equivocaron, así sean testimonios falsos, testigos perjuros o investigaciones defectuosas. Es una mezcla de obstinación y estadísticas”, sostuvo.
Por su parte, el exfiscal Alexis Arraiza, entrevistado en WKAQ 580 AM, levantó interrogantes sobre varias pruebas presentadas durante el juicio. Entre ellas mencionó un pantalón mahón ocupado a una de las jóvenes vinculadas a los hechos. Según lo discutido por el exfiscal, los análisis de ADN confirmaron la presencia de sangre de Gabriela Nicole en la prenda.
Arraiza llamó la atención sobre las manchas de sangre que, según explicó, se extendían por el pantalón y no se limitaban a la parte inferior. Esto contrasta con una de las versiones que apuntaba a que la joven había pateado a la víctima mientras estaba en el suelo.
El exfiscal también destacó que esa joven no declaró durante el juicio. A su entender, existen interrogantes que merecen ser examinadas ante los nuevos planteamientos de la defensa.
Arraiza aseguró que no tiene dudas de que el caso terminará ante el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Además, surgieron cuestionamientos sobre la posibilidad de que el mismo juez que presidió el juicio original atienda la solicitud de un nuevo proceso.
Los abogados Mayra López Mulero y Alberto Rivera Ramos solicitaron un nuevo juicio tras presentar una declaración jurada de Anthonieska Avilés Cabrera, fechada el 5 de octubre de 2026. En el documento, la joven vuelve a desvincular a su madre del asesinato. También asegura que otra persona le entregó el arma blanca y señala la participación de otras jóvenes en la agresión.
Sin embargo, el Departamento de Justicia rechazó los argumentos de la defensa. La secretaria Lourdes Gómez Torres aseguró que la culpabilidad de Cabrera Rivera quedó demostrada mediante evidencia sólida y más allá de duda razonable.
La funcionaria sostuvo que no existe prueba nueva y que la información que ahora presenta la defensa estuvo disponible durante el juicio.
Gómez Torres afirmó que el Departamento está preparado para defender la condena y expresó confianza en que el Estado prevalecerá nuevamente ante los tribunales.
Las expresiones de la secretaria provocaron una reacción de la defensa. El abogado Alberto Rivera Ramos cuestionó, en declaraciones a Metro Puerto Rico, cómo Justicia puede sostener que toda la evidencia estuvo disponible durante el juicio.
Rivera Ramos señaló que la nueva declaración jurada fue firmada el 5 de octubre de 2026, casi un mes después de que Cabrera Rivera fuera sentenciada.
El abogado planteó que la declaración jurada realizada después del juicio y de la sentencia no podía ser considerada como evidencia porque es posterior al proceso y ese es uno de los puntos que la defensa busca resaltar en este proceso.


