La entrega de ayuda tras el terremoto en Panamá se agiliza con recuperación de carreteras
A medida que se realizan las inspecciones se ha ido incrementando la cifra de estructuras afectadas, que ya superan las 1,400 en todo el país
Por EFE EFE
Ciudad de Panamá, 11 oct (EFE).- El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó este domingo que la rehabilitación de las carreteras dañadas por el potente terremoto de magnitud 7,7 del viernes pasado está permitiendo agilizar la entrega de comida y otros enseres en las zonas más afectadas, situadas en el centro y sur del país, donde por un “milagro” no se registraron víctimas.
En un recorrido por una instalación del estatal Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) de Herrera, Mulino informó que miles de bolsas de comida se están armando para ser distribuidas en esa provincia central y en las cercanas de Los Santos y Coclé, afectadas por el terremoto. También se está reabasteciendo el agua potable.
“Lo importante son las bolsas de comida. Vienen bolsas combinadas de arroz, de frijoles, una serie de cosas, para ser repartidas casa por casa, con mucho orden, con mucho cuidado, para que no vayan a hacer fiesta política con esto, que esto es para la gente que más lo necesita”, declaró el mandatario, que desde el mismo viernes recorre las regiones impactadas.
La comida se distribuye a gran escala por vía terrestre y “ayer se comenzó a resolver el problema de las carreteras, estaban rotas, no podían pasar”, explicó Mulino.
Una de estas vías rehabilitadas ha sido la que conduce a Tonosí, la pequeña localidad costera más cercana al epicentro del sismo y situada a unos 180 kilómetros de la capital de Panamá, que fue visita el sábado por el presidente panameño.
“Yo estuve en Tonosí ayer, helicópteros del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) estuvieron” transportando hasta esta localidad “mucha agua, comida seca, etc, para la gente del pueblo, que estaban allí todos en una cancha con carpas”, afirmó.
El Ministerio de Seguridad Pública informó que entre el sábado y este domingo se han distribuido vía aérea en las zonas más golpeadas por el terremoto cerca de 26 toneladas de ayuda humanitaria, consistente en agua embotellada, alimentos y artículos de primera necesidad.
Mulino recalcó que este lunes estarán suspendidas las clases a nivel nacional “para terminar de calmar un poco esto y arrancar el martes, ya con el país completamente activado”.
“Lo bueno dentro de todo lo que ha pasado es que no hay víctimas y que el pueblo panameño está tranquilo. Lo material lo vamos a resolver, pero lo importante es que no hay víctimas y eso es un milagro”, agregó el presidente.
Según el último informe oficial de las autoridades panameñas, se registraron por el terremoto cerca de una treintena de heridos leves y no hay personas desaparecidas o fallecidas.
A medida que se realizan las inspecciones se ha ido incrementando la cifra de estructuras afectadas, que ya superan las 1.400 en todo el país, entre ellas 840 residencias y edificios de viviendas, 419 escuelas, más de 60 edificios gubernamentales, 24 centros de salud, 12 hoteles y 27 iglesias.
Las autoridades aún no han cuantificado las pérdidas materiales por el terremoto, pero ya declararon un estado de emergencia nacional para canalizar hasta 100 millones de dólares para afrontar la situación.


