Caso Cornell pone sobre la mesa cómo reducir riesgos al salir de fiesta

Cómo protegerse y ayudar a otros en situaciones de vulnerabilidad

Por Renato Rivera

3 oct, 3:30 pm 3 min de lectura
Caso Cornell pone sobre la mesa cómo reducir riesgos al salir de fiesta
Fiesta. Imagen referencial. (Pixabay)

El caso de una exestudiante de Cornell University que asegura haber sido drogada y agredida sexualmente por varios hombres después de acudir a una fiesta ha vuelto a colocar bajo atención los riesgos que pueden surgir en actividades sociales, particularmente cuando existe consumo de alcohol u otras sustancias.

La investigación criminal del caso tendrá ahora un nuevo comienzo bajo la fiscal general de Nueva York, Letitia James, designada fiscal especial luego de que la gobernadora Kathy Hochul retirara el caso de manos del fiscal del condado de Tompkins. La joven también mantiene una demanda civil contra Cornell University y siete antiguos integrantes de la fraternidad Chi Phi.

Más allá de lo que finalmente determine la investigación, el caso abre una conversación sobre las medidas de seguridad que pueden adoptarse al acudir a una fiesta, un bar, una cita o cualquier actividad social. Especialistas y organizaciones dedicadas a combatir la violencia sexual advierten que ninguna precaución garantiza evitar una agresión y que la responsabilidad corresponde a quien la comete.

Sal acompañado y mantente pendiente de tu grupo

Entre las recomendaciones se encuentra evitar quedar aislado durante una actividad. Especialistas han recomendado utilizar el llamado “buddy system”: salir acompañado, mantenerse pendiente de las personas con las que se llegó y procurar que nadie del grupo termine solo o regrese sin que los demás sepan dónde está.

Comparte tu ubicación con alguien de confianza

También se recomienda informar a una persona de confianza dónde se estará y con quién. Las herramientas de ubicación en tiempo real disponibles en los teléfonos permiten que un familiar o amigo conozca el recorrido y pueda detectar si algo se aparta de lo planificado.

Planifica cómo regresarás antes de salir

El transporte de regreso también puede organizarse antes de salir. La recomendación es contar con una alternativa segura para abandonar el lugar, ya sea con una persona de confianza o mediante un servicio de transporte que permita identificar al conductor y el vehículo. Algunas plataformas permiten además compartir el recorrido con familiares o amigos.

No pierdas de vista tu bebida

Las bebidas constituyen otro punto de atención. Se recomienda no perderlas de vista y evitar continuar consumiendo una bebida que haya quedado desatendida. También es importante observar cambios inesperados en el comportamiento propio o de una amistad, particularmente cuando el nivel de desorientación o intoxicación parece desproporcionado frente a lo consumido.

Acuerda una señal de emergencia con tus amistades

Las amistades pueden desempeñar un papel importante. Antes de salir, un grupo puede acordar una palabra, mensaje o señal que permita comunicar discretamente que alguien se siente incómodo o necesita abandonar el lugar. Si una persona parece demasiado intoxicada, desorientada o incapaz de tomar decisiones, la recomendación es no dejarla sola y buscar ayuda.

Estar intoxicado no significa dar consentimiento

El consentimiento es igualmente fundamental. Una persona incapacitada por alcohol u otras sustancias puede no estar en condiciones de consentir una relación sexual. Haber bebido voluntariamente, acudir a una fiesta o acompañar a otra persona no constituye por sí mismo consentimiento para una actividad sexual.

En el caso de Cornell, documentos conocidos posteriormente mostraron que durante una entrevista con la Policía de Cornell en noviembre de 2024 la joven aseguró que se encontraba incapacitada y manifestó tener certeza de haber sido violada. La manera en que las autoridades manejaron inicialmente esa información forma parte de las interrogantes que han rodeado el caso.

La investigación determinará qué ocurrió en Cornell y si existe responsabilidad criminal. Mientras tanto, el caso sirve como punto de partida para recordar medidas sencillas: salir acompañado cuando sea posible, mantenerse en contacto con el grupo, compartir la ubicación con alguien de confianza, planificar el regreso, vigilar las bebidas y actuar cuando una amistad parece encontrarse en una situación vulnerable.

Ninguna de estas medidas elimina la posibilidad de una agresión ni convierte a una víctima en responsable de lo ocurrido. Son herramientas de seguridad que pueden ayudar a reducir situaciones de vulnerabilidad y facilitar que una persona obtenga ayuda con mayor rapidez.