Evalúan establecer límites de pacientes por enfermeros en hospitales
La medida busca establecer una proporción entre pacientes y profesionales de enfermería para atender la carga laboral y las condiciones de servicio.
Por Metro Puerto Rico
La Comisión de Salud, presidida por el representante Gabriel Rodriguez Aguiló, discutió hoy, miércoles, el Proyecto del Senado 687, que busca crear la “Ley de Patrón de Personal de Enfermería en las Instituciones Médico-hospitalarias de Puerto Rico” con el propósito de establecer un número límite o patrón específico de pacientes a cada profesional de enfermería en los hospitales del País.
En su ponencia, el secretario del Departamento de Salud, Víctor Ramos Otero, favoreció la pieza con enmiendas para que se incluya una serie de criterios de modo que el número de enfermeros “responda a la capacidad real de prestar cuidados seguros”.
“Recomendamos que la medida incorpore expresamente, además de la cantidad y complejidad de los pacientes, la preparación académica, la experiencia, las competencias clínicas, las certificaciones, los adiestramientos, la disponibilidad de recursos de apoyo y las normas de supervisión aplicables al personal asignado”, propuso el titular.
Ramos Otero expuso que, “la insuficiencia o una necesidad administrativa no debe utilizarse para asignar funciones para las cuales una persona no posea la preparación, la competencia, la categoría o la autoridad profesional correspondiente”.
Sostuvo, además, que el proyecto debe distinguir con precisión “entre la supervisión clínica y las funciones administrativas, gerenciales o de dirección”.
Por lo que el personal con responsabilidad de supervisión clínica, “solo debe contabilizarse durante los periodos en que efectivamente disponible y asignado al cuidado directo, siempre que ello sea compatible con su categoría profesional, competencias y responsabilidades de supervisión”.
En cuanto al proceso de fiscalización, el deponente sugirió “un mecanismo de evaluación periódica que permita medir, con criterios uniformes y evidencia, los resultados de la ley y la efectividad de los patrones adoptados”.
“La revisión debe considerar la seguridad y los resultados clínicos, la preparación y las competencias del personal los recursos disponibles y las necesidades de cada unidad, además de las proporciones numéricas”, agregó el deponente.
De igual modo, la presidenta de la Colegio de Profesionales de Enfermería de Puerto Rico, Maricel Delgado Ramos, apoyó la pieza puesto que estos empleados en sus turnos pueden atender 15 o más pacientes, lo que aseguró “no permite una atención de excelencia”.
“Este proyecto busca atender la problemática actual que enfrentan los profesionales de la enfermería, en cuanto a la sobrecarga de trabajo, que es un factor limitante en el desempeño óptimo de estos profesionales y en el servicio que merecen nuestros pacientes”, dijo Delgado Ramos.
“Otro factor a considerar en la evaluación, es que Puerto Rico tiene un por ciento alto de envejecidos que han sido abandonados por sus familiares, lo que requiere consideración, ya que la realidad fáctica en los hospitales es que muchos de estos adultos mayores están solos cuando son hospitalizados, lo que requiere de una mayor atención por parte de los profesionales de la enfermería”, añadió.
Por su parte, José Alverio Díaz, director ejecutivo de la Unidad Laboral de Enfermeros y Empleados de la Salud, quien también favoreció esta propuesta iniciada en el Senado, planteó que “esta ley debe reducir la fuga de talento hacia los Estados Unidos y otras instituciones no hospitalarias”.
Sin embargo, Eduardo Fantauzzi, en representación de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico (AHPR), condicionó el apoyo por parte de esta organización a que la implementación de la iniciativa sea una “gradual y por fases”, al solicitar un plazo adicional de tres años para cumplir con este mandato.
“El mandato rígido de la propuesta del proyecto puede tener un efecto de sustitución de enfermeras prácticas y reducciones de cualquier otro personal aliado de salud, para mitigar el impacto económico a corto plazo”, advirtió Fantauzzi.
El representante Rodríguez Aguiló indicó que según información que le fue facilitada por correo electrónico, el Hospital de la Concepción, ubicado en San Germán, estimó que el cumplimiento con esta legislación costaría $10 millones cada año.
Ante la posición de la AHPR, la representante Sol Y. Higgins Cuadrado, calificó como “una falta de respeto a los enfermeros” la posición de este organismo, puesto que “han pasado 11 años y ustedes viene hoy sin ningún tipo de información y nos piden tres años adicionales. Esto es y lo voy a decir tal cual, como querernos coger de bobos, estirar el chicle”.
A esta postura se unió el representante Pedro “Pellé” Santiago Guzmán y enfatizó que “ya es tiempo que tengamos soluciones inmediatas” para atender esta problemática que afecta el tratamiento de los pacientes y la salud de estos profesionales de la salud.
Mientras que el representante Denis Márquez Lebrón, cuestionó al deponente en torno al reconocimiento por parte de la organización “que unos estándares mínimos de personal van vinculados o benefician a los trabajadores de la enfermería y que son condiciones laborales adecuadas”.
Fantauzzi solicitó la oportunidad de consultar con la AHPR ya que no pudo abundar sobre la pregunta.
El presidente de la Comisión, Rodríguez Aguiló, aseguró que una vez se analicen las enmiendas y se determine el lenguaje de la pieza, citaran a todas las partes envueltas.


