Alarma desde el sector de salud por amenaza a Medicare

El Congreso deberá decidir antes del 1 de octubre de 2027 si extiende la asignación federal que sostiene el 76% del programa Medicaid en Puerto Rico.

Por Paola N. Sierra Gelpí

24 sept, 3:00 am 4 min de lectura
Alarma desde el sector de salud por amenaza a Medicare
El Congreso deberá decidir antes del 1 de octubre de 2027 si extiende la asignación federal que sostiene el 76% del programa Medicaid en Puerto Rico.

Puerto Rico cuenta con una asignación federal de $19,400 millones aprobada por el Congreso de Estados Unidos para financiar el programa Medicaid. Sin embargo, esa cobertura —que actualmente financia cerca del 76% del programa— podría expirar si el Congreso no aprueba una nueva asignación antes del 1 de octubre de 2027.

El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, Carlos Díaz Vélez, advirtió que sería “un desastre total” si no se llega a una negociación que extienda la cobertura para los más de 1.3 mil millones de puertorriqueños que actualmente se benefician de este plan de salud.

A su juicio, los criterios de elegibilidad serían más rigurosos y menos pacientes podrán solicitar la cubierta médica. Además, advirtió sobre cierres de oficinas, hospitales y migración de especialistas de la salud.

“Los primeros que se afectan son los pacientes, hay que sacarlos de la reforma, aumentar los criterios o van a tener que pagar deducibles, o van a tener que pagar para reducir las tarifas a los proveedores, hospitales, laboratorios, médicos… y estos médicos van a verse en un déficit económico, va a causar que muchos de estos cierren sus oficinas o adelanten su retiro”, explicó Díaz Vélez.

Ante la reciente incertidumbre, la presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería de Puerto Rico, Marisel Delgado Ramos, reiteró que “la estabilidad del financiamiento de nuestro sistema de salud está directamente vinculada con el acceso de los pacientes a los servicios y con la capacidad de sostener la fuerza laboral que hace posible ese cuidado”.

El impacto alcanzaría a hospitales, aseguradoras, farmacias, instituciones académicas, médicos, profesionales de la salud, pero, sobre todo, a los pacientes.

“Más allá de las proyecciones económicas, nuestra preocupación principal continúa siendo el paciente. La incertidumbre en el financiamiento dificulta la planificación de un sistema que debe garantizar continuidad, acceso y calidad en los servicios de salud”, expresó Delgado Ramos.

Si no hay acuerdo, Puerto Rico tendría que asumir miles de millones adicionales

De no aprobarse una nueva legislación, la aportación federal caería de aproximadamente $4,000 millones a menos de $500 millones, bajando del 76% al 55%. En otras palabras, Puerto Rico tendría que aportar $4,849 millones locales —35.4% del Fondo General— para mantener la cobertura actual.

Díaz Vélez aseguró que Puerto Rico no podría asumir la carga financiera.

“No hay dinero, no hay dinero suficiente. Sería un colapso total. Se verían afectadas otras áreas, (y) en un sistema de salud que ya está herido y afectado de por sí, traer esta situación pues, imaginate, esto es un caos lo que podría causar aquí en Puerto Rico”, señaló Díaz Vélez.

Delgado Ramos, desde el campo de la enfermería, aseguró que “esta no es una conversación que comenzó hoy”.

“Durante los pasados meses hemos llamado la atención sobre la necesidad de proteger los recursos que sostienen nuestro sistema de salud. Cuando hablamos de Medicaid no hablamos solamente de asignaciones federales; hablamos de pacientes, de acceso a servicios y de los profesionales que todos los días hacen posible ese cuidado”, sentenció Delgado Ramos.

“Tenemos que integrar responsablemente los recursos disponibles y desarrollar mecanismos de colaboración que permitan que el paciente llegue al servicio que necesita”, añadió.

Los Estados cuentan con una asignación fija de fondos federales para los programas de salud, mientras que en Puerto Rico, cuando se acerca la fecha de vencimiento, los distintos sectores de la salud se movilizan hacia el Congreso para presentar sus propuestas y justificar la necesidad de fondos adicionales.

El presidente ejecutivo de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico, Jaime Plá Cortés, por su parte, describió este escenario como un “Medicaid cliff”, una expresión que, según explicó, utiliza para referirse a la posibilidad de que Puerto Rico “caiga en una especie de abismo” si pierde los fondos adicionales.

Durante esta semana, una delegación de médicos y profesionales de la salud, encabezada por el doctor Díaz Vélez, partió hacia la Capital Federal para participar de reuniones dirigidas a “defender y garantizar los fondos de Medicaid destinados a Puerto Rico”. Entre ellos, el exsecretario del Departamento de Salud, Carlos Mellado López y la exdirectora del programa Medicaid en Puerto Rico, Dinorah Collazo Ortiz.

Díaz Vélez explicó que la propuesta es “retener el 76% para mantener el sistema como está”.

“En esta situación, nosotros queremos ir trabajando desde ahora la propuesta para que no nos quedemos cortos, y no es cuestión de ir a pelear, nosotros tenemos que ir como grupo para que se beneficie el pueblo puertorriqueño de la financiación de fondos federales”, añadió.

Ante este panorama, Plá Cortés aseguró que continuará las gestiones en el Congreso para buscar una nueva asignación.

“Estamos un poco a merced de nuestra capacidad de negociación. Estamos a tiempo. Claro, pero un año pasa más rápido de lo que usted piensa”, indicó, al advertir que las conversaciones podrían extenderse hasta los últimos días antes del vencimiento de los fondos.

Las organizaciones del sector salud coinciden en que aún hay tiempo para negociar una nueva asignación, pero advierten que el proceso debe comenzar con suficiente anticipación para evitar un escenario de recortes en la cobertura de Medicaid.