Canadá respalda su incorporación como primer “miembro asociado” de la Unión Europea

El primer ministro Mark Carney respaldó la propuesta de la Unión Europea para crear una nueva figura de asociación con Canadá

Por EFE EFE

17 sept, 10:32 am 4 min de lectura
Canadá respalda su incorporación como primer “miembro asociado” de la Unión Europea
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney. EFE/EPA/RONALD WITTEK

Estrasburgo.- El discurso del primer ministro canadiense, Mark Carney, ante la Eurocámara este jueves demostró la sintonía entre Ottawa y Bruselas sobre la propuesta para convertir al país norteamericano en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea (UE), tras las nuevas amenazas arancelarias del presidente estadounidense, Donald Trump.

Ambos socios, que ya cuentan con tratados como el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) y colaboración en materia de seguridad y defensa a través del programa comunitario SAFE, enviaron su mensaje de mayor unidad hasta el momento, subrayando además el convulso escenario geopolítico al que se enfrentan.

“Hoy en día, nuestra sociedad no está a salvo de nuevas tormentas”, vaticinó Carney, quien agregó que, aunque “Canadá y la UE son fuertes por separado (...) son más fuertes juntos”.

El primer ministro canadiense se dirigió así al pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo, tras asistir en la víspera al discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Fue precisamente Von der Leyen quien, durante su intervención del miércoles, propuso abrir la puerta a Canadá como un “miembro asociado” del bloque europeo, una categoría inédita que no detalló, pero que pretende estrechar aún más los lazos entre ambas partes.

Por su parte, Carney dio este jueves la bienvenida a la propuesta y afirmó que la futura alianza tendrá “un enfoque único y positivo” que ambas partes definirán “aprovechando nuestras fortalezas comunes y basándonos en valores compartidos”.

El entusiasmo entre los eurodiputados quedó patente durante el recibimiento al mandatario canadiense, quien se detuvo para tomarse numerosos selfis y estrechó manos con parlamentarios de distintos grupos políticos mientras descendía hacia el centro del hemiciclo.

Visión compartida

El líder canadiense llegó a Estrasburgo con una visión más definida sobre la futura alianza con el bloque europeo que, según explicó, debería servir para “asegurar la autonomía estratégica” de ambas partes y reforzar la cooperación en áreas como minerales críticos, capacidad industrial de defensa, inteligencia artificial (IA) y computación, seguridad energética, espacio y sistemas de pago.

Para ello, abogó por avanzar hacia un comercio digital fluido de bienes no agrícolas y servicios, así como facilitar que los jóvenes “vivan, trabajen y estudien donde quieran a ambos lados del Atlántico”.

Carney también apuntó a la inclusión de Canadá en el programa de intercambio Erasmus+ y a su participación en el programa científico Horizon, además de ofrecer las contribuciones del país al suministro de gas e hidrógeno para la UE.

Sobre la nueva categoría de “miembro asociado”, el primer ministro señaló que “la nomenclatura exacta es una cuestión que compete a Europa” y que “lo que importa es el contenido”.

Asimismo, dejó claro que “Canadá no está en condiciones de convertirse en miembro de pleno derecho de la Unión Europea, ni pretende hacerlo”, por lo que se trataría de un marco de relación diferente.

Tensiones con Estados Unidos

El discurso también incluyó referencias indirectas a Estados Unidos y al presidente Donald Trump, quien horas antes había amenazado a la UE con imponer “serios aranceles” si avanzaba en su acercamiento con Canadá.

Carney lamentó el uso del comercio como arma, el debilitamiento de las instituciones multilaterales, la imposición de aranceles y el uso de mecanismos financieros para ejercer presión, además de advertir sobre la vulnerabilidad de las cadenas de suministro.

El mandatario aseguró que la nueva alianza busca fortalecer la resiliencia para que “nadie, absolutamente nadie, pueda controlar nuestros mercados abiertos, menoscabar nuestra soberanía, amenazar nuestra integridad territorial o socavar nuestras libertades, nuestras democracias y nuestro Estado de derecho”.

Posteriormente, al ser preguntado por las amenazas de Trump, insistió en que la alianza “es en pro de un futuro mejor para nuestros ciudadanos. No es una reacción a otra cosa”.

También afirmó que esta nueva relación con la UE fortalecerá a Canadá y lo convertirá en “un mejor socio de Estados Unidos”, al tiempo que sostuvo que “nadie nos va a decir qué idioma hablamos. Nadie va a dictar nuestra cultura ni con quién podemos firmar acuerdos internacionales”.

Finalmente, el líder canadiense indicó que los detalles de esta futura alianza comenzarán a definirse durante la cumbre entre líderes europeos y Canadá, prevista para los días 29 y 30 de octubre en Montreal.