Más de 162 millones de niños en África enfrentan riesgos por el fortalecimiento de El Niño
UNICEF advirtió que sequías, inundaciones y calor extremo amenazan a la infancia en 13 países de África Oriental y Meridional
Por EFE EFE
Nairobi.- Más de 162 millones de niños en África Oriental y Meridional —más de dos tercios de la población infantil de la región— están expuestos a los impactos del fortalecimiento del fenómeno meteorológico El Niño previsto para el periodo 2026-2027, alertó este martes el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Según un comunicado de Unicef, la intensificación de las sequías, el calor extremo y las inundaciones amenazan con desencadenar brotes epidémicos, desnutrición aguda, desplazamientos masivos e interrupciones escolares en 13 países prioritarios de la zona, entre ellos Somalia, Etiopía, Sudán del Sur, Kenia y Mozambique.
“La amenaza de El Niño está creciendo y los riesgos para la infancia ya son evidentes”, dijo la directora regional de Unicef para África Oriental y Meridional, Etleva Kadilli, al advertir de que la proliferación de desastres climáticos llevará al límite la vulnerabilidad de los menores y de los servicios básicos de los que dependen.
Para mitigar el impacto, el organismo solicitó con urgencia $173 millones dentro de su plan de acción humanitaria para 2026, con el fin de desplegar suministros nutricionales, reforzar la vigilancia epidemiológica y garantizar agua potable en las zonas de mayor riesgo.
Unicef lamentó que menos del 1 % de la asistencia humanitaria internacional se destine a la acción preventiva, pese a que las evaluaciones de la ONU calculan que cada dólar invertido en la reducción del riesgo de desastres puede ahorrar hasta $15 en costos futuros de recuperación.
“Sabemos lo que se avecina, qué niños corren mayor riesgo y cómo protegerlos. La decisión es si el mundo responde ahora o espera a que la crisis se agrave y los niños paguen un precio aún mayor”, concluyó Kadilli.
Unicef advirtió de riesgos urgentes para la infancia en países como Somalia, donde las inundaciones graves amenazan a 2.5 millones de personas y su acceso a alimentos, agua y educación.
Paralelamente, en Etiopía y Sudán del Sur, la sequía, el calor y las riadas agravarán la desnutrición, los brotes epidémicos y los desplazamientos masivos en zonas vulnerables.


