Federales le bajan el deo a organización criminal en Puerto Rico
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció el arresto de 81 presuntos criminales a través del operativo federal “Tacking Back the West”.
El fiscal general del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Todd Blanche, llegó este jueves a Puerto Rico para anunciar el arresto de 70 acusados, miembros de una violenta organización de narcotráfico conocida como “Los Baja Deo” que operaban de manera activa en el área oeste de la isla.
Blanch brindó la información personalmente para coordinar esfuerzos contra el narcotráfico en el Caribe. Antes de este viaje, el último secretario de Justicia federal en llegar a Puerto Rico fue Eric Holder en 2013.
Blanche indicó que, el 19 de agosto, un gran jurado federal del Distrito de Puerto Rico emitió una acusación formal contra 81 miembros de pandillas de Mayagüez y áreas cercanas por conspiración para poseer sustancias controladas con intención de distribuir, así como por delitos relacionados con la posesión y distribución de drogas y violaciones a las leyes federales relacionadas con armas de fuego.
“La semana pasada, un despliegue fue registrado y fue devuelto por un gran juicio en el que sometieron siete cargos a 81 imputados por incurrir en actividades ilícitas a partir de 2021″, explicó Blanche.
Todos los acusados enfrentan cargos por tráfico de heroína, fentanilo, crack, cocaína y marihuana, específicamente.

En el operativo llamado “Taking Back the West” se incautaron 21 armas de fuego. Mientras, se estima que, esta organización de narcotráfico fue responsable de la distribución de al menos 340 kilogramos de fentanilo o estupefacientes adulterados con fentanilo, y al menos 2,200 kilogramos de cocaína, entre otras drogas, generando más de $49.7 millones en ganancias.
Tras una investigación del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de San Juan, el FBI y el Departamento de Policía de Puerto Rico lideraron con éxito ayer el desmantelamiento y arresto de 70 acusados, miembros de esta violenta organización de narcotráfico que había estado activa durante años en todo el oeste de Puerto Rico.
Mientras, el subdirector de la Fiscalía federal en Puerto Rico, Héctor Ramírez Carbó explicó que el nombre de “Los Baja Deos” hace referencia a la seña que los miembros de la ganga hacían “como sentencia de muerte”. “Si usted se encontraba con ellos y era de las ganadas rivales, esto [hace ademán] significaba que usted era hombre muerto”.
Según Ramírez Carbó, la organización criminal operaba en 23 residenciales públicos y comunidades de Mayagüez. Para mantener el control y el poder en la zona, recurrían a actos violentos como balaceras y secuestros. Mientras, aseguró que no detuvieron menores de edad en el operativo.
“El objetivo de ‘Los Baja Deos’ era mantener el control de todas las actividades de narcotráfico del área oeste, mediante el uso de la fuerza, amenaza, violencia e intimidación”, indicó el subdirector de la Fiscalía federal.
El director del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en San Juan, Carlos R. Goris, por su parte, lanzó un contundente mensaje sobre el crimen organizado y aseguró que no dudaría en traer a grandes cantidades de oficiales federales para intervenir en delitos y crímenes violentos.
“Su actividad criminal ha impactado familias, vecindades y negocios locales por años [...] Nuestra oficina en Washington D.C. no escatimó en recursos para este operativo. Tuvimos una gran cantidad de equipos tácticos y técnicos del Grupo de Respuesta a Incidentes Críticos (CIRG, en inglés) del Federal Bureau of Investigation (FBI) que trasladaron a Puerto Rico para asegurar que este operativo fuera exitoso, pero sobre todo seguro”, señaló Goris.
“Puerto Rico puede ser una isla y no estar conectados geográficamente con Estados Unidos pero, para el FBI no hay nada más importante que atacar el crimen violento y defender nuestra nación de organizaciones transnacionales que quieren destruir nuestras comunidades con violencia y veneno”, añadió.
El gobierno de Donald Trump trata a los cárteles del narcotráfico como grupos terroristas y autoriza al ejército de Estados Unidos a usar la fuerza militar directa contra ellos.
De ser encontrados culpables por los cargos de narcotráfico, los acusados enfrentan una pena mínima de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua. Mientras, los 21 imputados por el cargo relacionado con armas de fuego enfrentan una pena mínima de 15 años y una máxima de cadena perpetua, así como la confiscación de los alegados $49.7 millones generados por la organización. Asimismo, las autoridades federales y locales aseguraron que la investigación aún no ha terminado.
Blanch reconoció que, aunque la gran mayoría de la droga interceptada en Puerto Rico no llega dentro de los furgones de carga comercial tradicional, los furgones o “portacontenedores” son un gran reto.
“Esta administración está tratando de detener la entrada de droga ilegal a Puerto Rico de distintas formas. La realidad es que hay muchas veces que contaminan los furgones con cocaína. Hay un debate legal; la realidad es que, muchas veces, entre Puerto Rico y Savannah, Georgia, se introduce una gran cantidad de cocaína en esos buques portacontenedores. Estamos trabajando en los controles a bordo para poder abordar ese problema y así poder hacer nuestro trabajo de manera efectiva”, señaló Branch a preguntas de la prensa.


