---
title: "Hogares de adultos mayores enfrentan el calor sin un protocolo uniforme"
description: "Aunque el Departamento de la Familia exige planes de emergencia, generadores y condiciones adecuadas de climatización, cuidadores y administradores reconocen que las prácticas para enfrentar el calor extremo varían entre instituciones"
canonical: "https://www.metro.pr/noticias/2026/08/20/hogares-de-adultos-mayores-enfrentan-el-calor-sin-un-protocolo-uniforme"
section: "Noticias"
subsection: "Locales"
author: "Aiola Virella"
author_url: "https://www.metro.pr/autor/aiola-virella"
published: "2026-08-20T07:00:00.000Z"
updated: "2026-08-20T10:35:50.544Z"
tags: ["Puerto Rico", "Adultos mayores", "calor extremo", "destacado"]
publisher: "Metro Puerto Rico"
language: "es"
---

# Hogares de adultos mayores enfrentan el calor sin un protocolo uniforme

_Aunque el Departamento de la Familia exige planes de emergencia, generadores y condiciones adecuadas de climatización, cuidadores y administradores reconocen que las prácticas para enfrentar el calor extremo varían entre instituciones_

Por Aiola Virella · Noticias / Locales · 2026-08-20T07:00:00.000Z

Cada hora. A veces, cada 15 minutos.

Ese es el ritmo con el que Yolanda Torres Lebrón recorre las habitaciones del hogar de cuidado prolongado donde trabaja para ofrecer agua a los residentes durante los días de calor extremo.

“En el hogar donde yo trabajo, sí, lo tienen presente. Es dándole agua a los viejitos cada hora o hasta cada 15 minutos. Voy con el agua y el sorbeto”, contó la cuidadora, quien lleva 12 años trabajando con adultos mayores.

Pero sabe que esa no es la realidad en todos los centros.

“Hay hogares que no tienen aires acondicionados; solo en el recibidor, en los comedores o en el área recreativa. En estos días, estaba pensando en eso: ¿cómo estarán esos viejitos con estos calores?”, dijo.

Su experiencia refleja una realidad que no siempre queda clara en la reglamentación: mientras algunos hogares cuentan con aire acondicionado central y protocolos internos de hidratación, otros adoptan medidas distintas, dependiendo de sus recursos y de la administración.

### La reglamentación

El Departamento de la Familia supervisa 1,091 establecimientos licenciados, con una matrícula conjunta de 17,318 personas y una capacidad máxima de 31,565 residentes. La cifra incluye distintas modalidades de servicio, entre ellas instituciones residenciales para adultos, hogares sustitutos y centros de actividades múltiples.

La agencia sostiene que los establecimientos deben cumplir con el Reglamento 9720, que exige fuentes alternas de energía, reservas de agua potable y alimentos, planes de emergencia certificados y condiciones adecuadas de ventilación y climatización.

La secretaria Suzanne Roig indicó, mediante declaraciones escritas, que durante las inspecciones, se verifica el cumplimiento de esos requisitos. Pueden ordenar medidas correctivas o imponer sanciones administrativas cuando identifican deficiencias.

Roig añadió que los establecimientos deben mantener condiciones apropiadas de ventilación y climatización, garantizar el acceso continuo a agua potable e implantar medidas preventivas frente a eventos de calor extremo.

“Como parte de las inspecciones, el personal de Licenciamiento verifica el cumplimiento de estos requisitos y, de identificar incumplimientos, tiene la facultad de requerir planes de acción correctivos, realizar visitas de seguimiento e imponer las medidas administrativas correspondientes”, manifestó.

Sin embargo, la secretaria no precisó si las inspecciones incluyen la medición de la temperatura interior, si existe un máximo permitido, cuántos señalamientos relacionados con climatización se han emitido o si la agencia recopila incidentes de deshidratación, golpes de calor u otras enfermedades entre residentes. Una solicitud adicional de _Metro Puerto Rico_, para revisar las recomendaciones emitidas durante las auditorías realizadas en noviembre pasado y conocer si incluyeron observaciones sobre climatización, tampoco fue atendida.

### “Es muy lamentable”

Torres Lebrón asegura haber visto realidades distintas en los centros donde ha trabajado.

“Yo trabajé en hogares donde lamentablemente no vi que les tenían aire acondicionado a los viejitos y renuncié. No iba a ser cómplice de eso”, recordó.

Relató que uno de esos casos terminó siendo referido a las autoridades por otras irregularidades relacionadas con el manejo de alimentos.

En otro establecimiento, dijo, únicamente las habitaciones tenían aire acondicionado. “No había aire en la cocina, ni en el comedor, ni en la sala. Eso fue una de las cosas que le requirieron, y el dueño no estaba dispuesto”. Finalmente, el centro cerró sus puertas. Según la cuidadora, mantener temperaturas adecuadas es vital. “Un paciente que tenga principalmente úlceras en su cuerpo, ese cuarto debe estar 24 horas con aire (acondicionado) porque si no, esa úlcera no va a mejorar; va a empeorar”.

### El calor exige más que agua

La evidencia científica apunta a que mantener hidratados a los residentes es apenas una parte de la respuesta frente al calor extremo.

La profesora Jennifer Baumbusch, enfermera gerontológica e investigadora de la Escuela de Enfermería de la Universidad de British Columbia en Canadá, señaló que el calor puede agravar problemas ya frecuentes entre los adultos mayores institucionalizados, como el delirio, la polifarmacia y la multimorbilidad.

“El delirio es un problema enorme durante el calor extremo, pero realmente durante cualquier evento climático que interrumpa las rutinas de las personas”, explicó en un seminario de la Gerontological Society of America.

Baumbusch también dirige investigaciones sobre la preparación climática de hogares de cuidado prolongado y el desarrollo de planes específicos para fortalecer su resiliencia frente a eventos extremos.

### Cada hogar tiene su libro

El presidente de la Federación de Instituciones de Cuido Prolongado de Puerto Rico, Jonathan Morales Adorno, coincidió en que actualmente no existe un protocolo uniforme para atender el calor extremo.

“No existe un protocolo más allá de las recomendaciones que hace el Departamento de Salud: mantenerlos en espacios frescos y que beban agua en los tiempos indicados. Básicamente, son protocolos internos, pero no hay uno generalizado”.

En el hogar que administra, explicó, ofrecen agua de manera frecuente a los residentes.

“Los adultos mayores no beben agua en grandes cantidades; son muy pocos. Sin embargo, son los primeros que se deshidratan”.

A su juicio, uniformar esos procedimientos representa un área que el sector debe fortalecer. “Creo que es un punto a mejorar y que debemos tocar todos”.

### Una población vulnerable

La necesidad de establecer protocolos cobra mayor importancia mientras Puerto Rico enfrenta temperaturas más altas y una población cada vez más envejecida.

La doctora Liza Millán, gerente de planificación de la División de Preparación y Coordinación de Respuesta en Salud Pública del Departamento de Salud, describió el calor como un “multiplicador” de riesgos, particularmente para personas con enfermedades crónicas, deterioro cognitivo o movilidad limitada.

“Me preocupa mucho ese grupo, particularmente quienes viven solos o tienen condiciones crónicas, incluyendo neurológicas, como puede ser el alzhéimer”, expresó.

Sin embargo, el principal grupo de investigadores que estudia el impacto del calor extremo en Puerto Rico sostiene que el Departamento de la Familia aún no forma parte del esfuerzo multisectorial desarrollado para atender esta amenaza creciente.

El doctor Pablo Méndez Lázaro, investigador del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, señaló que su equipo ha intentado integrar a la agencia a los trabajos de la Comunidad de Práctica sobre el Calor en Puerto Rico.

“Hemos hecho el acercamiento, hemos enviado cartas y solicitado reuniones, pero nunca nos han abierto las puertas”, sostuvo.

El investigador recordó que la agencia regula una de las poblaciones más vulnerables a los efectos del calor extremo.

Méndez Lázaro diferenció la respuesta de Familia de la colaboración que, dijo, su grupo ha conseguido con el Departamento de Salud, de Educación, el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, municipios, LUMA Energy y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados. Según este, más de 60 agencias y organizaciones han participado en ejercicios y planes de coordinación para estructurar la respuesta al calor extremo. “Familia, tristemente, no es una de esas 60 agencias que ha trabajado con nosotros”, afirmó.

### “Nos convertimos en familia”

Para Torres Lebrón, más allá de reglamentos y protocolos, la diferencia, en ocasiones, depende del compromiso de quienes trabajan dentro de los hogares.

“La cuidadora está adentro y nos convertimos en más familia del paciente que el mismo familiar. Estamos más de lleno”.

Reconoce que no todas las personas llegan al trabajo con la misma vocación. “Es la vocación. Si tú amas este trabajo y amas a los viejitos, bienvenido sea para Dios. Pero lamentablemente hay muchas personas que solo van a cobrar su dinero”. Agregó que “este trabajo a casi nadie le gusta […] es una tarea dura, pero no imposible”.

### _Este reportaje fue posible, en parte, gracias al taller Aging Beat, organizado por la Escuela Graduada de Periodismo Craig Newmark de CUNY_

---

Contenido de Metro Puerto Rico. Versión canónica en HTML: https://www.metro.pr/noticias/2026/08/20/hogares-de-adultos-mayores-enfrentan-el-calor-sin-un-protocolo-uniforme — al citar o enlazar, usar esa URL.
