Tribunal de apelaciones califica de ilegal construcción del salón de baile de Trump en la Casa Blanca
Concluyó que el Ejecutivo probablemente carecía de autoridad para demoler el Ala Este y levantar una nueva estructura con fondos privados sin la aprobación expresa del Congreso
Por Metro Puerto Rico
WASHINGTON — Un tribunal federal de apelaciones mantuvo este viernes bloqueada la construcción del proyectado salón de baile de la Casa Blanca impulsado por el presidente Donald Trump, al concluir que el Ejecutivo probablemente no tiene autoridad legal para ejecutar una obra de esa magnitud sin la autorización expresa del Congreso.
En una decisión de 136 páginas, el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia confirmó la orden preliminar emitida por una corte inferior que impide continuar la construcción sobre el nivel del suelo del edificio, mientras prosigue el litigio presentado por la organización National Trust for Historic Preservation.
La mayoría del panel sostuvo que la Constitución otorga al Congreso el control pleno sobre la propiedad federal, incluida la Casa Blanca, por lo que el presidente no puede modificar sustancialmente el complejo presidencial sin autorización legislativa.
“Cada presidente es un ocupante temporal, no el propietario de la Casa Blanca”, escribió la corte al enfatizar que el mandatario no posee autoridad constitucional sobre el inmueble.
Según el fallo, en octubre de 2025 la Administración Trump ordenó la demolición completa del Ala Este para construir un salón de baile de unos 90,000 pies cuadrados financiado mediante donaciones privadas, sin obtener previamente la aprobación del Congreso.
Los jueces señalaron además que el propio Gobierno reconoció en su evaluación ambiental que el proyecto provocaría impactos permanentes sobre el paisaje histórico de President’s Park y alteraría el diseño, el entorno y el carácter arquitectónico de la Casa Blanca.
La decisión permite, sin embargo, que continúen las obras subterráneas relacionadas con infraestructura de seguridad, refugios, instalaciones médicas y otras medidas necesarias para proteger al presidente, su personal y la integridad estructural del complejo presidencial, siempre que esos trabajos no condicionen el diseño definitivo del salón de baile.
El tribunal aclaró que su resolución no juzga si el proyecto es conveniente o no desde el punto de vista político, sino que determina que una transformación de esa magnitud no puede realizarse sin la autorización del Congreso mientras el caso continúa en los tribunales. También suspendió la entrada en vigor de su decisión durante 14 días para permitir que el Gobierno solicite la revisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos.


