Guaynabo asegura que hallazgos del Contralor responden a prácticas heredadas de la pasada administración
Según el municipio, las situaciones fueron detectadas desde el proceso de transición y provocaron cambios en los procesos de contratación y subastas
Por Metro Puerto Rico
El municipio de Guaynabo aseguró este viernes que los señalamientos contenidos en el reciente informe de la Oficina del Contralor de Puerto Rico sobre contratación de obras, procesos de subasta y pagos indebidos se originaron bajo la administración del exalcalde, Ángel Pérez Otero.
Según el municipio, varias de esas situaciones fueron identificadas desde el proceso de transición por la administración entrante del alcalde Edward A. O’Neill Rosa.
El informe reseñado públicamente examina operaciones municipales entre el 1 de enero de 2021 y el 30 de junio de 2024 y señala, entre otros asuntos, obras contratadas mediante enmiendas sin los procesos requeridos, pagos indebidos y deficiencias relacionadas con fianzas y procedimientos de contratación.
“Estos hallazgos no son producto de prácticas establecidas por nuestra administración. Por el contrario, fueron situaciones que comenzamos a identificar desde el proceso de transición y que hemos atendido con responsabilidad, transparencia y firmeza. Desde que asumimos la administración municipal hemos sido rigurosos en el manejo de los fondos públicos, en los procesos de subasta, contratación y compras, y en toda gestión que comprometa recursos del pueblo de Guaynabo. Aquí no hemos mirado hacia otro lado: donde se ha identificado una irregularidad, hemos actuado y continuaremos actuando”, expresó O’Neill Rosa.
De acuerdo con el ayuntamiento, durante el proceso de transición entre ambas administraciones se había señalado oposición a algunas de estas prácticas por entenderlas “contrarias a la ley”.
“La contestación municipal al Contralor establece específicamente que la administración de O’Neill procedió a descontinuar inmediatamente la práctica de contratación por costos unitarios mediante órdenes de trabajo que había sido adoptada durante la administración anterior. Asimismo, respecto a otro de los proyectos examinados, el Municipio consignó que la situación había sido señalada durante el proceso de transición y que la administración entrante manifestó su total oposición a ese procedimiento”, lee parte de un comunicado de prensa emitido por la administración municipal.
Asimismo, O’Neill Rosa detalló que el proceso de transición entrante fue presidido por el contador Manuel Díaz Saldaña, y permitió identificar situaciones administrativas y fiscales que posteriormente fueron objeto de evaluación y seguimiento.
“Como resultado de esas revisiones, el Municipio no se limitó a identificar las situaciones, sino que tomó acciones concretas. En dos de los casos relacionados con pagos cuestionados, ya existen reclamaciones judiciales dirigidas al recobro de la totalidad de las cantidades pagadas a los contratistas. La documentación municipal establece que dichas acciones surgieron precisamente de evaluaciones realizadas por Auditoría Interna, que concluyó que las contrataciones eran contrarias a derecho. De igual manera, ante errores identificados en el cómputo de determinadas partidas de construcción, Auditoría Interna detectó la situación y el importe correspondiente fue deducido de cantidades retenidas; en otras órdenes de trabajo, las partidas han sido consideradas durante el proceso de liquidación con el propósito de recobrar lo pagado indebidamente”, agrega la misiva.
O’Neill Rosa sostuvo que la administración municipal fortaleció sus procedimientos de adquisición y entre las medidas adoptadas figura un nuevo Reglamento de Adquisiciones de Bienes y Servicios No Profesionales, que incorpora controles en el Portal de Subastas en Línea para impedir que los licitadores retiren o modifiquen ofertas después de la fecha y hora límite de radicación.
“Nuestra responsabilidad no termina identificando lo que estuvo mal. Nuestra responsabilidad es corregirlo, establecer controles para que no vuelva a ocurrir y, cuando corresponda, acudir a los tribunales o hacer los referidos pertinentes para proteger y recuperar los fondos públicos. Eso es precisamente lo que hemos hecho”, sostuvo el Alcalde.
O’Neill Rosa añadió que “su administración continuará colaborando plenamente con la Oficina del Contralor y con cualquier otra entidad fiscalizadora. De hecho, la contestación oficial remitida al organismo fiscalizador el 2 de junio de 2025 incluyó los comentarios del Municipio y las acciones correctivas tomadas hasta ese momento, además de reiterar su disponibilidad para proporcionar cualquier información adicional requerida”.
“En Guaynabo hay una administración que fiscaliza, corrige y actúa. Cada dólar público tiene que utilizarse con pulcritud y con el mayor celo porque pertenece a nuestros ciudadanos. Esa será siempre nuestra línea de trabajo: procesos transparentes, competencia en las subastas, controles rigurosos y decisiones dirigidas al mejor beneficio de nuestra gente. No vamos a cargarle a los guaynabeños las consecuencias de actuaciones del pasado sin hacer todo lo que esté a nuestro alcance para corregirlas y reclamar lo que corresponda”, concluyó O’Neill Rosa.


