Miles de migrantes regresan decepcionados a Marruecos tras cruzar a Ceuta: “No encontramos nada”
Decenas de miles retornan al país vecino después de la mayor crisis migratoria entre España y Marruecos desde 2021
Por EFE EFE
Castillejos, Marruecos.- Miles de marroquíes que entraron de forma irregular en Ceuta, la ciudad española situada en el norte de África, regresan ahora a sus hogares con rostros de decepción y tristeza, tras comprobar que al otro lado de la frontera con España “no encontraron nada”.
Según datos de las autoridades españolas, 37,500 migrantes han regresado a Marruecos después de pasar una noche en las calles de Ceuta, escenario de la mayor crisis migratoria reciente entre Rabat y Madrid, que ha dejado al menos 43 muertos.
Mientras Marruecos mantiene un total hermetismo sobre el impacto de la crisis, el flujo migratorio comenzó a principios de esta semana con llegadas a nado desde las costas de Fnideq (Castillejos) y culminó el jueves con el cruce de decenas de miles de personas.
El efecto llamada generado por publicaciones falsas en redes sociales, que aseguraban que la frontera española estaba abierta y permitía el paso sin documentos, ha dado paso ahora a mensajes que piden no intentar el viaje.
“Hermana, ni lo intentes. Los españoles están muy movilizados, no dejan entrar a nadie y los que logramos pasar estamos volviendo. Que no se te ocurra venir”, advirtió un joven marroquí a una reportera de EFE, a la que confundió con otra migrante.
Muchos de quienes cruzaron pasaron la noche a la intemperie en Ceuta, sin comida ni agua, recorriendo las calles mientras numerosos comercios permanecían cerrados por temor a actos de vandalismo.
Entre los testimonios recogidos por EFE figura el de una joven que cruzó el jueves con su hija de tres años cargada a la espalda.
“A los chicos no les daban nada, a mí me trataron un poco mejor por ir con la niña”, relató mientras emprendía el regreso a Marruecos. Aunque aseguró que no encontró oportunidades en Ceuta, admitió que volvería a intentarlo si tuviera otra oportunidad.
A pocos metros caminaba Salma, otra joven que alcanzó el enclave español a nado.
“No he encontrado nada”, resumió a EFE, al describir una experiencia marcada por el frío, el hambre y la frustración.
Al cruzar nuevamente la frontera hacia Castillejos, los migrantes encontraron un escenario que evidenciaba los enfrentamientos ocurridos durante la madrugada entre las fuerzas de seguridad marroquíes y grupos violentos atrincherados en las inmediaciones del paso fronterizo.
Vehículos calcinados, piedras y escombros bloqueaban el acceso por carretera, aunque la zona comenzaba a despejarse conforme la Policía recuperaba el control.
Las fuerzas de seguridad marroquíes detuvieron a varias personas y utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los grupos violentos, según constató EFE.
Mientras helicópteros sobrevolaban la frontera, las Fuerzas Auxiliares y la Policía de Marruecos mantenían blindados los accesos a Ceuta para impedir nuevos intentos de ingreso.
Con el paso de las horas, el flujo de personas regresando al país vecino se hizo cada vez más evidente. Agotados, empapados y muchos descalzos, miles de migrantes emprendieron el camino de vuelta con la certeza de que la travesía no les ofreció el futuro que esperaban.


