EEUU insta a la comunidad internacional a actuar tras la promesa de Ortega de eliminar las elecciones en Nicaragua
Marco Rubio afirmó que las declaraciones del mandatario evidencian el carácter autoritario del Gobierno y pidió aumentar la presión internacional
Por Europa Press
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en las que aseguró que el país no volverá a celebrar elecciones, “dejan al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria” e instó a la comunidad internacional a responder de forma conjunta.
“La declaración de Daniel Ortega de que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca más celebrará elecciones deja al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria. Daniel Ortega y Rosario Murillo (su esposa y copresidenta) han abandonado incluso la apariencia de la aprobación popular", sostuvo Rubio en un comunicado.
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que “el pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus propios líderes mediante elecciones democráticas”.
"Estados Unidos pide a la comunidad internacional que se una para demostrar a la dictadura de Murillo-Ortega que no puede pretender hacer negocios como de costumbre con otras naciones mientras frustra los principios básicos de nuestro hemisferio democrático", agregó.
Las declaraciones de Rubio se producen después de que Ortega afirmara el día anterior que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones. El mandatario, que gobierna el país desde 2007, acusó además a la oposición de buscar enriquecerse a costa del Estado y adelantó que impulsará nuevas leyes para consolidar su permanencia en el poder.
“Hay que hacer que las leyes les pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatrias”, declaró el también secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) durante un discurso con motivo del 47.º aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista.
El exguerrillero, que llegó al poder por primera vez en 1979 tras el derrocamiento de la dictadura de la familia Somoza, regresó a la Presidencia en 2007 y desde entonces se ha mantenido al frente del Gobierno.
La oposición nicaragüense y diversas organizaciones de la sociedad civil han denunciado una creciente deriva autoritaria en el país, especialmente desde las protestas de 2018, que dejaron más de 300 muertos.
Desde entonces, organismos nacionales e internacionales han denunciado detenciones arbitrarias, expulsiones forzadas, retiro de la nacionalidad a opositores y el cierre de numerosas organizaciones no gubernamentales y universidades que participaron o respaldaron las manifestaciones contra el Gobierno.


