Lanzan estrategia para fortalecer la detección del HPV
El programa piloto de Salud Integral en la Montaña busca facilitar el cernimiento del cáncer cervical, especialmente en mujeres con barreras de acceso
Por Metro Puerto Rico
La organización Salud Integral en la Montaña (SIM) anunció este miércoles la implementación de una estrategia para la detección del Virus del Papiloma Humano (HPV), la cual busca fortalece la prevención del cáncer cervical en la Isla.
La entidad informó que, durante la fase inicial del programa, 77 mujeres han participado voluntariamente en las primeras pruebas clínicas de auto-muestreo de HPV.
La iniciativa se desarrolla en colaboración con LifeGene Biomarks, empresa puertorriqueña especializada en el desarrollo de pruebas moleculares para la prevención del cáncer, liderada por Rafael Guerrero Preston.
“La integración del auto-muestreo de HPV, como alternativa al PAP, en entornos clínicos comunitarios representa un avance significativo en la prevención del cáncer cervical en Puerto Rico. Esta estrategia tiene el potencial de ampliar el acceso al cernimiento, especialmente en poblaciones que enfrentan barreras para realizarse pruebas tradicionales,” expresó Guerrero Preston.
Por su parte, Francisco Beltrán Morales, vicepresidente clínico de SIM, explicó que “la autotoma de HPV complementa el cernimiento tradicional y permite identificar infecciones de alto riesgo antes de que evolucionen a lesiones precancerosas. En SIM, no solo facilitamos la detección, sino que garantizamos el manejo clínico, seguimiento y referido oportuno según las guías vigentes".
La Asociación Americana contra el Cáncer y el Departamento de Salud de Estados Unidos modificaron las guías de cernimiento de cáncer cervical para incluir la autotoma de HPV, en la clínica y en el hogar, como una alternativa al PAP.
El cáncer cervical continúa siendo un problema relevante de salud pública en Puerto Rico. La infección persistente por tipos de HPV de alto riesgo es el principal factor asociado al desarrollo de esta enfermedad. La detección temprana y el seguimiento clínico adecuado pueden prevenir la progresión a cáncer invasivo y reducir significativamente la mortalidad asociada.

