Supremo de EE.UU. obliga a Trump a pagar $5 millones a escritora por abuso sexual y difamación

El alto tribunal rechazó revisar la condena en favor de Jean Carroll, mientras el presidente mantiene otra indemnización superior a $83 millones por un caso relacionado

Por Europa Press

29 jun, 2:53 pm 2 min de lectura
Supremo de EE.UU. obliga a Trump a pagar $5 millones a escritora por abuso sexual y difamación
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. EFE/Samuel Corum

El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó este lunes admitir a trámite el recurso presentado por el presidente Donald Trump contra la sentencia que lo obliga a pagar $5 millones (unos 4.38 millones de euros) a la escritora Jean Carroll por abuso sexual y difamación, por lo que la condena queda firme.

El caso forma parte de los dos procesos judiciales iniciados por Carroll contra Trump por una agresión sexual que, según la escritora, ocurrió en unos grandes almacenes de Nueva York a mediados de la década de 1990. Posteriormente, el entonces empresario fue demandado también por difamación tras afirmar públicamente que Carroll había inventado la acusación para impulsar las ventas de un libro.

Aunque esta fue la segunda demanda presentada por Carroll, fue la primera en llegar a juicio y concluyó con una indemnización de $5 millones.

En un segundo proceso, llevado posteriormente a juicio, Trump fue condenado a pagar $83 millones (unos 72.66 millones de euros) por nuevas declaraciones difamatorias contra la escritora. Sumadas ambas condenas y los intereses acumulados, la compensación total supera los $100 millones (unos 88 millones de euros).

Un portavoz del equipo legal de Trump calificó la decisión judicial como una “caza de brujas” y aseguró, en declaraciones a la cadena CNN, que el caso forma parte de una campaña impulsada por el Partido Demócrata.

“El pueblo estadounidense respalda al presidente y exige el fin inmediato de todas las cacerías de brujas, incluida la farsa de los engaños de Carroll, financiada por los demócratas”, afirmó.

La defensa del mandatario también criticó lo que considera una “instrumentalización del sistema judicial” y sostuvo que Trump continuará centrado en su agenda política para “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”.

Durante el proceso, los abogados del presidente intentaron inicialmente frenar la demanda alegando inmunidad presidencial. Posteriormente, cuestionaron la utilización como prueba de una grabación realizada en 2005, en la que Trump fue captado con el micrófono abierto haciendo comentarios sobre cómo besaba y manoseaba a mujeres sin su consentimiento.