Senado investiga deterioro del Paseo Lineal de Puerta de Tierra
La Comisión de Transportación realizó una vista pública y una inspección ocular para evaluar daños estructurales, erosión costera y el manejo de fondos destinados a la rehabilitación del área.
La Comisión de Transportación, Telecomunicaciones, Servicios Públicos y Asuntos del Consumidor del Senado encabezó una vista pública y una vista ocular sobre el deterioro del Paseo Lineal de Puerta de Tierra, como parte de la investigación ordenada mediante la Resolución del Senado 265.
La investigación también busca conocer el uso y manejo de fondos públicos destinados al mantenimiento y rehabilitación del paseo, así como el estatus de las medidas temporeras y de las soluciones permanentes para la reconstrucción del área afectada.
“Esta Comisión tiene la responsabilidad de asegurar que el pueblo conozca exactamente qué ocurrió con esta infraestructura, cuál es el riesgo actual y qué acciones concretas se están tomando para proteger vidas, preservar la PR-25 y encaminar una solución permanente y responsable en la zona”, expresó el senador Héctor Joaquín Sánchez Álvarez.
El senador añadió que “estamos hablando de una zona de alto valor histórico, turístico y de movilidad para Puerto Rico. Por eso, esta investigación tiene que integrar todos los componentes, incluyendo ingeniería, erosión costera, permisos ambientales, patrimonio arqueológico y el uso correcto de fondos públicos”.
Durante los trabajos, el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) explicó que el deterioro del área se ha acelerado en años recientes debido a eventos atmosféricos, marejadas ciclónicas, incremento en la energía del oleaje y procesos continuos de pérdida de material en el talud costero. La agencia sostuvo que varios segmentos del paseo presentan daños severos y pérdida de estabilidad, lo que representa un riesgo potencial para la infraestructura vial de la PR-25.
El DTOP indicó además que el proyecto de reconstrucción se encuentra en una etapa avanzada de preparación para construcción y que ya recibió los planos finales al 100% de diseño, incluyendo trabajos de demolición, estabilización del talud, protección costera y reconstrucción del paseo.
Luego de concluida la vista pública, miembros de la Comisión realizaron un recorrido e inspección del paseo lineal, donde se identificó la zona de mayor derrumbe y los daños estructurales.
Durante el recorrido, el ingeniero Carlos I. Pesquera, contratista, y el ingeniero Marcos García, ayudante del secretario del DTOP, ofrecieron una explicación detallada y una actualización sobre los trabajos que estará realizando la agencia, incluyendo la línea de tiempo proyectada. Se indicó que actualmente desarrollan procesos simultáneos de permisos, contratación y coordinación ambiental y arqueológica, con la expectativa de culminar esa fase para el mes de diciembre.
La agencia también señaló que FEMA determinó que el proyecto constituye un “Adverse Effect” bajo la Sección 106 del National Historic Preservation Act, activando procesos adicionales de consulta y mitigación patrimonial federal. Asimismo, se informó que el área contiene depósitos y contextos arqueológicos vinculados al desarrollo histórico y militar de San Juan, por lo que el proyecto requiere estricta coordinación con agencias estatales y federales.
Por su parte, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) sostuvo que la investigación debe ir más allá de la condición visible de la estructura y considerar elementos geomorfológicos, hidrodinámicos y climáticos asociados a la erosión costera. La agencia recomendó evaluar el impacto del aumento en el nivel del mar, las marejadas del norte, eventos extremos y las condiciones del drenaje pluvial y escorrentías en el área.
El DRNA además planteó que cualquier solución permanente debe analizar si parte de la infraestructura existente está contribuyendo a la pérdida de sedimentos, al debilitamiento estructural o a la aceleración de procesos de erosión costera, e indicó que las futuras intervenciones deben incorporar criterios de resiliencia y adaptación climática.
Mientras, la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI) explicó que el proyecto original del Paseo Puerta de Tierra comenzó en 2014 como una iniciativa de revitalización urbana y movilidad peatonal que incluyó siete fases y una inversión aproximada de $37.4 millones.
La corporación pública detalló que durante el diseño original se identificaron múltiples puntos de erosión a lo largo del litoral y que se diseñaron sistemas de estabilización para distintas áreas. Sin embargo, AFI sostuvo que el punto identificado como “B-8”, frente al edificio de la Guardia Nacional y donde actualmente se concentra parte del deterioro investigado, no pudo ser intervenido debido a que el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) denegó el endoso requerido para realizar excavaciones por tratarse de una zona de alto valor arqueológico.
Según AFI, el ICP concluyó que el área conservaba alta integridad arqueológica y que incluso se habían identificado materiales y osamentas indígenas, por lo que ordenó detener trabajos de excavación y construcción relacionados con medidas remediativas en ese punto específico.
Como parte del proceso investigativo, la Comisión también evaluó documentación histórica, estudios técnicos y antecedentes relacionados al deterioro progresivo del área. Diversos reportes públicos y cobertura periodística han señalado que los problemas de erosión y deslizamientos en el Paseo Lineal fueron advertidos desde etapas tempranas del proyecto y que el área ha enfrentado múltiples eventos de deterioro desde su inauguración en 2016.


