La exrectora del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Angélica Varela, defendió su gestión administrativa y lanzó un señalamiento de fondo sobre el modelo de operación de la institución, al sostener que la universidad pública “no fue concebida estructuralmente como un negocio”.
En un mensaje dirigido a la comunidad universitarias horas después que la Junta de Gobierno de la UPR confirmara la destitución de cinco rectores, Varela enmarcó su defensa en el contexto fiscal que ha enfrentado el principal campus del sistema universitario, destacando que desde 2017 el recinto ha sufrido una reducción acumulada de aproximadamente $70 millones en su presupuesto del Fondo General.
“Ante un recorte de más de 70 millones, ciertamente es necesario reducir gastos, aumentar ingresos y establecer prioridades. Sin embargo, un recorte de esa magnitud no puede subsanarse generando nuevos ingresos porque nuestra institución pública no fue concebida estructuralmente como un negocio”, expresó.
La exrectora sostuvo que, ante la eliminación de fondos extraordinarios asociados a emergencias como huracanes y la pandemia, adoptó medidas de control fiscal para evitar comprometer recursos inexistentes, en lo que describió como un principio básico de sana administración pública.
A pesar de ese escenario, Varela defendió los resultados de su incumbencia, señalando aumentos en la captación de fondos externos, crecimiento en la matrícula graduada y mejoras en indicadores académicos como retención y graduación.
Según detalló, el recinto alcanzó una tasa de retención de 81.11% y una tasa de graduación de 50% en bachillerato, además de superar el 90% a nivel graduado, cifras que presentó como evidencia de estabilidad institucional.
También destacó avances en investigación, incluyendo la clasificación R2 de Carnegie, y la expansión de la oferta académica en línea como mecanismo para generar ingresos adicionales sin comprometer la misión educativa.
No obstante, insistió en que las limitaciones estructurales del financiamiento público continúan siendo el principal obstáculo para atender áreas críticas de infraestructura, como la planta de enfriamiento, la subestación eléctrica y el complejo deportivo.
Varela cuestionó además el proceso que culminó en su destitución, al señalar que no fue evaluada formalmente por la presidencia de la UPR desde que asumió el cargo en propiedad en 2023, y que la Junta de Gobierno tomó su decisión sin contar con “un cuadro completo, claro y objetivo de los hechos”.
La exrectora también apeló al respaldo recibido de sectores universitarios, incluyendo el Senado Académico, el Consejo de Estudiantes y la Junta Administrativa del recinto, como validación de su gestión.
El mensaje se produce luego de que la presidenta de la UPR, Zayira Jordán Conde, ejecutara una reconfiguración administrativa que incluyó la salida de Varela junto a otros cambios en rectorías del sistema.





