Papa Leo XIV apuesta por un liderazgo pastoral con el nombramiento de Ronald Hicks en Nueva York
El nuevo arzobispo ha trabajado de cerca con comunidades vulnerables y forma parte del esfuerzo para reconstruir más de 600 instalaciones eclesiásticas en Puerto Rico.
El papa Leo XIV designó al obispo Ronald Hicks como nuevo arzobispo de Nueva York, en un movimiento que analistas interpretan como una señal de cambio hacia un liderazgo menos polarizado y más enfocado en pastoral social dentro de la Iglesia estadounidense.
Hicks, de 58 años, sucede al cardenal Timothy Dolan y asumirá en febrero el gobierno de una de las arquidiócesis más influyentes del mundo católico, con más de 2.5 millones de fieles. Su perfil destaca por el trabajo directo en comunidades pobres, formación de seminaristas y misión en América Latina, especialmente México y El Salvador.
Durante su presentación, el arzobispo designado habló en español y subrayó su vínculo con las comunidades hispanas. “Tengo un corazón enorme para la cultura latina y la gente hispana”, expresó, antes de prometer que desea “caminar junto a todos, como hermanos y hermanas”.
A diferencia de etapas previas en la jerarquía estadounidense, Hicks proviene de una tradición que privilegia una “ética consistente de la vida”: defensa de la dignidad humana que integra migración, pobreza, acceso a servicios esenciales y acompañamiento comunitario, sin reducir el discurso público a disputas ideológicas.
Su trayectoria incluye servicio parroquial en Chicago, responsabilidades en la formación sacerdotal y funciones como vicario general de esa arquidiócesis. Desde 2020 dirigía la Diócesis de Joliet, Illinois.
Vínculo directo con Puerto Rico
Hicks integra la Junta de Gobernadores de Catholic Extension Society, organización con más de 120 años de trabajo en la isla y socia clave del ambicioso programa de reconstrucción eclesial tras los huracanes y los terremotos.
Ese esfuerzo impactará más de 600 templos, 25 escuelas y otras instalaciones religiosas en las cinco diócesis del país, apoyado por fondos de FEMA, el Departamento de la Vivienda y donativos privados que superan los $400 millones.
El presidente de Catholic Extension, padre Jack Wall, afirmó que el nuevo arzobispo ha sido decisivo en orientar proyectos dirigidos “a fortalecer la presencia de la Iglesia entre los pobres y en regiones necesitadas, incluyendo Puerto Rico”.
Expectativas para Nueva York
La designación se interpreta como una apuesta por obispos con sensibilidad comunitaria, diálogo amplio y menor confrontación política. En Nueva York, Hicks hereda retos vinculados a migración, desigualdad social, participación de jóvenes en la vida parroquial y sostenibilidad de servicios eclesiales.
Su dominio del español, su experiencia misionera y su cercanía pastoral podrían redefinir el tono de la arquidiócesis en los próximos años.


