Critican compra de mascotas para regalar en Navidad

Portavoces de albergues en Puerto Rico exhortaron a la ciudadanía a adoptar responsablemente, en vez de comprar animales

Por Nahiomy Cruz Betancourt

12 dic 2024, 3:00 am 3 min de lectura
Critican compra de mascotas para regalar en Navidad
Perros

Tras el incremento de ventas de mascotas, especialmente de perros, durante la temporada navideña, los albergues se encuentran a capacidad, por lo que portavoces de albergues en Puerto Rico hacen un llamado a adoptar, ya que “la vida no se regala”.

Aún bajo el establecimiento de la Ley 154 para el Bienestar y la Protección de los Animales, que protege a los animales de su venta, maltrato y abandono, se estimó, en un estudio el año pasado, que aproximadamente un millón de gatos y más de medio millón de perros se encuentran en las calles del archipiélago.

“Y no hay ningún programa de gobierno serio que tenga sentido para atender ninguna de estas poblaciones. Caballos, perros, gatos, cerdos. No hay un plan coherente de gobierno. Hay una oficina estatal de control de animales que no es funcional”, enfatizó la directora de The Humane Society, Maritza Rodríguez Rosario.

Además, la cantidad de animales en los albergues solo aumenta, debido a lo que Rodríguez Rosario describió como “la fiebre por comprar animales”, específicamente perros mezclados, para regalar en Navidad.

“Pagan un dineral por ellos. Entonces, esto es peer pressure (presión social) porque son bonitos, las fotos son espectaculares, cuando son cachorros son hermosos. Cuando tú te das cuenta lo que te cuesta el mantenimiento, ahí no son tan lindos. Porque entiendo que cobran cerca de $400 para hacer el grooming”, observó Rodríguez Rosario, quien desde 2010 dirige el albergue ubicado en Guaynabo.

Para vender legalmente cualquier animal, la persona necesitaría la Licencia para Reproductor, Criador y Vendedor Comercial de Mascotas brindada por el Departamento de Salud. Sin embargo, la portavoz abundó en que los criadores ilegales no cuentan con los permisos y obligan a los perros a parir “desquiciadamente”, y más en el periodo de Navidad porque lo promueven como un regalo.

“La vida no se regala. Cuando queremos tener hijos, planificamos. Incluso con los de sorpresa, tenemos que planificar más rápido. En el caso de los animales, tenemos la oportunidad de planificar y preparar nuestro hogar, y hacer el research, investigar y ver expectativas reales. Esta gente que vende animales, cuando este ciudadano compra, no ve lo que hay detrás de esa vida”, puntualizó la directora que, con el apoyo de la comunidad, cuenta con 126 animales bajo su cuidado en The Humane Society.

En Puerto Rico, actualmente solo existen tres personas que cuentan con los criterios legales, evaluó Sharon Deliz, la vicepresidenta del albergue Rabito Kontento en Hatillo que, desde su fundación en 2012, ha rescatado a cientos de perros atropellados o en situación de emergencia.

Adopción es la opción

Sylvia Bedrosian, quien es defensora de los derechos de los animales y trabaja junto a Save a Sato —organización sin fines de lucro que alberga unos 300 perros— hace un llamado a la adopción en esta época navideña, ya que los albergues están a capacidad. “Lo único que pedimos es que la gente nos ayude abriendo las puertas de su hogar para darle una oportunidad a un perro, sin importar la raza”, verbalizó.

Deliz explicó que después de las navidades, reciben más animales de lo normal en los albergues porque el “puppy regalado” ya no es un cachorro y sus guardianes no los quieren. En algunos casos, como el de The Humane Society, Rodríguez Rosario expuso que el porcentaje de regreso de un animal adoptado en su albergue usualmente es de 2% o 3%; en enero o febrero, aumenta a un 12%. La directora exhortó a quien le interese adoptar que vaya a conocer al animal para apreciar si tienen química y “magia”.

“No puede ser de impulso. Tiene que ser una decisión pensada y que les den oportunidad a todas esas criaturas que están en los albergues de este país esperando por un hogar. Recuerden que, cada vez que adoptan, son dos vidas que salvan: la vida del animal que acaban de adoptar y el espacio que crea para nosotros poder ayudar a otros”, puntualizó Rodríguez Rosario.

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