Mayoría de adultos con Autismo viven con sus padres, están desempleados y no tienen plan médico
Buscan establecer Ley para el Desarrollo y Operación de centro que provee servicios a jóvenes con autismo.
Durante una vista pública de la Comisión de Bienestar Social, Personas con Discapacidad y Adultos Mayores, presidida por la representante Lisie J. Burgos Muñiz, la fundadora del Centro de Capacitación de Autismo de Puerto Rico, Maritza Casiano junto a Antonio Hernández Pumarejo, miembro de la Junta Directiva denunciaron las dificultades que enfrentan los adultos con autismo y los cuidadores de los mismos.
“Se hace necesario realizar de manera efectiva leyes activas, con propósito urgente de todos los departamentos, brindando una parte de la ayuda que es necesaria, de esa manera un solo Departamento no cargaría la ayuda a través de fondos que no podrán identificar o conseguir, o que más bien se emplean en otros asuntos sin tomar en consideración que estamos afectando una sociedad general que en 20 años sufrirá las consecuencias del caos intelectual si hoy no brindamos herramientas, cuido, educación y tratamiento”, explicó Casiano ante la crisis de adultos con autismo.
Por su parte Antonio Hernández Pumarejo explicó que alrededor del 87% de adultos con autismo vive con sus padres y que el 85% de adultos con autismo están desempleados y la mayoría carecen de cubierta o seguro médico.
“Muchos adultos están enfrentando dificultades para vivir una vivienda segura. Y lamentablemente, estos retos son mayores en nuestra isla, ya que carecemos de los servicios que son necesarios con urgencia para atender la población de personas adultas con autismo, que está creciendo cada año más”.
La Ley para el Desarrollo y Operación del Centro Desarrollo Integral y Capacitación a Vida Independiente de Niños y Jóvenes con Autismo, Inc. busca proveer servicios educativos, terapéuticos y recreativos para el desarrollo de destrezas para que capaciten a niños y jóvenes bajo el trastorno del espectro autista.
El centro busca crear una residencia permanente para que jóvenes y adultos con autismo que hayan quedado desprovistos de un tutor o cuidador y para el desarrollo de la vida adulta e independiente.
En el año 2012 se impulsó la Ley BIDA para la creación de escuelas adaptadas e integración de salud para bienestar y servicios a través y desde el centro médico. Además, también la creación de un marbete en el 2013 con el fin de recuperar las escuelas que se iban cerrando y poderlas convertir en lo que hoy se discute como un proyecto, donde se le daría bienestar, vivienda, ayuda y desarrollo dependiente y autosustentable a padres o madres solteras con uno o más hijos adultos con el trastorno del espectro autista. Los fondos del marbete no les fueron otorgado por el gobierno de Puerto Rico.
Por otra parte, la Defensoría de las Personas con Impedimentos (DPI) reconoció en su ponencia la importancia y prioridad de brindarle a los niños especiales espacios y atención temprana. Sin embargo, asegura que donde mayormente se ha visto necesidad y falta de destrezas de vida independiente es en los adultos con autismo.
“Lamentablemente ante la escasez de espacios apropiados y servicios especializados, muchos padres optan por sobre proteger a sus hijos con autismo y se convierten en sus primeros defensores. En mucho de los casos este sobre proteger de los padres, ocasiona que el niño o la persona con autismo, pierdan destrezas de vida independiente. Cuando su cuidador fallece, la persona con impedimento queda solo, sin destrezas de vida independiente y con un gran cambio traumático para esta persona”, lee la ponencia del DPI y añade que la creación de un espacio para impulsar la vida independiente de los adultos con autismo cuenta con su aprobación y endoso.


