En jaque la industria de la pesca en Puerto Rico
La industria de la pesca en Puerto Rico no parece ver mejora luego de que se diera a conocer hoy que los pescadores locales aportan a penas un 2.3 % de los…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
La industria de la pesca en Puerto Rico no parece ver mejora luego de que se diera a conocer hoy que los pescadores locales aportan a penas un 2.3 % de los pescados y mariscos que se consumen en la isla.
Según Manuel Crespo Ruiz, secretario auxiliar de innovación y comercialización agrícola en el Departamento de Agricultura, en Puerto Rico anualmente se consumen 86 millones de libras de pescados y mariscos. De esta cantidad, explicó, solo 2 millones de libras son de producción local.
El problema a juicio del pescador Tomy Forte, de la villa pesquera Vietnam en Cataño, es que el país no tiene una política pública congruente que busque fomentar la industria de la pesca nativa.
“El problema es que Agricultura nos apoya al igual que los comerciantes. Pero a l a vez, cuando vamos a las licencias y permisos y leyes de pesca el Departamento de Recursos Naturales (DRNA) nos pone muchos obstáculos. Sobre todo en cuotas y licencias. Tienes a Agricultura haciendo fuerza y DRNA chocando”, explicó el pescador.
Detalló que el tranque se debe a que los biólogos del DRNA son “ambientalistas” y no conocen la cultura de la pesca.
“Ellos dicen que estamos acabando con el recurso. Y no es verdad. Por ejemplo, el mero cabría tiene una veda de tres meses y lleva diez años en esa veda. Está muy bien porque le damos oportunidad al pescado. Pero tienes una veda de tres meses más un mes de veda natural debido al más tiempo. Solo tienes ocho meses y se puede, pero entonces están los limites de captura no suben”, explicó el pescador.
Sostuvo que esta situación se repite en las cerca de 66 villas pesqueras en la isla y afecta a los cerca de 500 pescadores que trabajan en las costas boricuas.
“Nos estamos uniendo y estamos llegando a acuerdos para poder hacer fuerza, porque la demanda está y el producto lo tenemos”, dijo Forte, al tiempo que aclaró que si bien los pescadores locales no tienen plataformas ampliar, se pueden impulsar otros tipos de pesca, como las de mar abierto.
Por esta razón, Forte llamó a las autoridades que si los abastos están bien, se deje que la gente pesque y trabaje. “Si vemos que hay un problema lo trabajamos, pero no nos tapen la boca”, manifestó.
Ante este reclamo, Crespo Ruiz expresó que Agricultura trata de ser facilitador en este tipo de procesos entre las agencias, como DRNA.
“hacemos acercamientos, por ejemplo a DRNA, cuando surgen las vedas, que si ellos pescaron de más y llegan las vedas no los multen si el periodo de la veda es bien corto”, aseguró el agrónomo.
Impulso al consumo
El debate se dio en medio de la presentación de una nueva campaña de los supermercados Plaza Loíza con la que se busca crear conciencia sobre “las bondades del consumir pescado fresco” al tiempo en el que se aporta a la industria local.
De acuerdo con Ferdysac Márquez, vicepresidente de la empresa, “alrededor del 60 % del inventario de pescado y mariscos en las nueve tiendas Plaza Loíza es nativo.
“para nosotros es importante ofrecer un producto de calidad a precio competitivos en el mercado. Los comerciantes, en especial el pequeño concertante, enfrenta grades retos con los constantes cambios de nuestra economía”, expresó el empresario.
La idea, añadió, es que el consumo de este tipo de alimento sea parte de la cultura de los consumidores locales a fin de que las ventas de estos productos no se deleguen solamente a las temporadas altas como la cuaresma que empieza las próximas semanas.
“Cuando hablamos de seguridad alimentaria no solo consideramos la disponibilidad de producto si no que tenemos que hacerlo accesible para el consumidor”, destacó Márquez.


