Alegan no es necesario aumento al salario de los meseros
El presidente de la Asociación de Restaurantes (ASORE) de Puerto Rico, Ramón Leal, aseguró hoy que no es necesario un aumento al salario mínimo a los empleados…
Por Víktor Rodríguez @viktor_rodz
El presidente de la Asociación de Restaurantes (ASORE) de Puerto Rico, Ramón Leal, aseguró hoy que no es necesario un aumento al salario mínimo a los empleados con propina en Puerto Rico.
Las expresiones del empresario se dieron durante una vista pública en la Comisión senatorial de Relaciones Laborales, Asuntos del Consumidor y Creación de Empleos en la que se evalúan enmiendas a la Ley de Salario Mínimo, Vacaciones y Licencia por Enfermedad de Puerto Rico, a fin de establecer un salario mínimo estatal para empleados que reciben propinas.
Según Leal, el salario de $2.13 que actualmente cobran los meseros, y que se parea con la propina para alcanzar el salario mínimo federal de $7.25, se compensa debido a que ahora los clientes pagan más en los restaurantes y, por extensión, deben dejar propinas más altas.
“Aunque en efecto el salario de $2.13 ha permanecido inalterado desde 1991, los ingresos por propina para estos empleados han aumentado debido al aumento en los precios de los alimentos preparados”, sostuvo el presidente de ASORE.
El ejecutivo se amparó en datos de la Oficina de Estadística del Trabajo de Esdtados Unidos, que muestran que los precios de los restaurantes han aumentado más rápido que los costos de vida desde 1991.
“Desde 1991 a 2013, los precios de los restaurantes han aumentado a una tasa anual de 2.6 % por lo que los ingresos por concepto de propinas han aumentado en este porciento. También los precios por bebidas han aumentado en un 3% anual entre 1991 y 2013, lo cual se traduce en una aumento para bartenders. Esta clase trabajadora ha visto estabilidad en cuenta a sus ingresos”, expresó Leal.
Prevén fuertes impactos
Si bien la medida del Senado busca regular los salarios de los empleados que devengan propinas como parte de su sueldo, las principales organizaciones que agrupan a los negocios locales arguyen que esta medida solo socavará más a la industria privada del país.
Leal explicó que hay restaurantes que están cerrando ante la situación económica y los amplios costos de operación. En su caso, la empresa que representa —International Restaurant Servicies, dueños de Chilis, Macaroni and Grill y PF Chang— ha decidido no continuar con los planes de crecimiento, “llevando a la empresa a dejar desempleadas a 700 personas”. Añadío que el impacto de equiparar el salario de las personas que trabajan por propina a $4.90 por hora, seria todavía más detrimental para la industria de restaurantes.
Con él coincidió el presidente del Centro Unido de Detallistas (CUD), Rubén Piñero Dávila, quien dijo a Metro que esta propuesta de la Legislatura, complicaría aún más el panorama para la industria del país.
“Inicialmente estábamos de acuerdo en que se pudieras un salario mínimo más alto. Sin embargo, viendo los últimos acontecimientos de tantos cierres y embargos de restaurantes. Escuchando a los dueños de restaurantes, nos estamos oponiendo a la medida, porque entendemos que, a pesar de que la medida es simpática, le pondría una carga más al comerciante. En un futuro no muy lejano cuando la situación se mejore, podremos evaluar la poción”, sostuvo.
Por su parte, el senador el Luis Daniel Rivera Filomeno, manifestó preocupación en que los organismos siempre exponen las mismos argumentos de cierres y crisis cuando se trata de cambios a sus aportaciones al fisco o mejora a sus empleados.
“Sé que parte de los argumentos deben ser de cuidado porque se puede crear una crisis. Lo que pasa es que si hubiéramos pensando solo en eso, hoy los consumidores no tendrían derechos y los empelados de nuestra industria privada tampoco tendrían derechos porque estos mismos argumentos siempre se esbozan”, sostuvo el legislador.
Desde 1991, el salario mínimo para empleados que devengan propina se ubica en $2.13, que se parea con la propina para llegar al mínimo federal. Si el empleado no llega a ese pareo, el patrono asume el monto que falte para cumplir con el salario mínimo que, en la actualidad se ubica en los $7.25.


