Cartas revelan que becas UPR ya venían bautizadas

Las tres cartas de recomendación que se emitieron para la beca presidencial de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en el Recinto de Río Piedras se dieron…

Por Sarah Vázquez @SarahFVazquez

23 feb 2016, 11:00 pm 4 min de lectura

Las tres cartas de recomendación que se emitieron para la beca presidencial de la Universidad de Puerto Rico (UPR)  en el Recinto de Río Piedras se dieron previo a la identificación de las áreas de difícil reclutamiento y la convocatoria oficial para la ayuda económica.

De acuerdo con documentos publicados, fue el 17 de marzo de 2015 que el presidente de la UPR, Uroyoán Walker, solicitó a los rectores que identificaran cuáles eran las disciplinas de difícil reclutamiento en sus recintos para entonces determinar qué áreas de interés se alinearían en la convocatoria. Fue el 3 de julio de 2015 que se emitió una segunda comunicación con el desglose de las materias.

No obstante,  la carta de recomendación que emitió el rector del Recinto de Río Piedras, Carlos Severino, para Carlos Pagán, exasistente del hermano del gobernador Antonio García Padilla, se envió a presidencia el 26 de mayo de 2015, casi dos meses antes de la convocatoria oficial y previo a conocer qué áreas serían de interés.

“En el área laboral, se ha desempeñado como asesor legal en la Oficina de la Administración de Tribunales, director ejecutivo de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y asesor legal de la Sociedad Económica de Amigos del País. Sin lugar a duda, los logros de este joven hablan por sí solos”, detalló Severino en la misiva, quien concluye la comunicación diciendo: “Es con mucho entusiasmo que lo recomiendo para la beca presidencial”.

Además, destacó que del joven, a quien le habían prometido un puesto en la biblioteca de la Escuela de Derecho de la UPR, “impresionan no solo su capacidad intelectual, sino también la claridad en sus metas y la efectividad con la que logra los objetivos que se traza”.

Ahora bien, no fue hasta el 22 de julio que el propio Pagán solicitó ser recomendado para la ayuda económica. “Recabo el apoyo institucional para sufragar los costos asociados a obtener este singular programa académico.  Dichos costos ascienden a más de $85 mil para el año académico. En vista de mi probado compromiso con nuestra universidad, no se debe albergar duda alguna que el apoyo que se me brinde redundará en beneficio para la UPR y el país”, reza la carta de solicitud de Pagán,  a quien se le aprobó una ayuda de $40 mil dólares, la más alta aprobada a cualquier becado por año desde 1996.

Por otra parte, la carta del exasesor de asuntos laborales en Fortaleza, Arturo Ríos Escribano, llegó a presidencia el 15 de junio de 2015, unos 18 días antes de que el presidente enviara la convocatoria a los rectores solicitando recomendaciones para la beca presidencial. En la misiva Severino fue parco y se limitó a mencionar que el joven cuenta con el aval del director del Instituto de Relaciones del Trabajo de la Facultad de Ciencias Sociales y el director del Departamento de Gerencia de la Facultad de Administración de Empresas. 

Ahora bien, Juan G. Medina Rivera, del Instituto de Relaciones del Trabajo, sometió una carta de recomendación para Ríos Escribano. “Este licenciad, ya ha obtenido el grado terminal a los efectos de que se le pueda conceder una plaza de docente. Tiene a su haber un bachillerato en Artes con concentración en Relaciones Laborales de la Universidad de Puerto Rico, un juris doctor en la Universidad de Puerto Rico y una maestría en Derecho de la Universidad de Alcalá de Henares en España. A pesar de todo lo anterior, tiene el interés  de culminar su doctorado en Derecho, lo que lo haría un candidato ideal para la beca presidencial”, destaca la misiva de Medina Rivera.  Ríos Escribano solicitó ser considerado para la beca el 22 de julio de 2015.

Mientras que Mónica Sánchez Sepúlveda, sobrina del presidente de la Junta de Gobierno, Jorge Sánchez, fue recomendada por el decano de la Escuela de Arquitectura, Francisco Javier Rodríguez, el 13 de marzo de 2015.

“Como decano, he atestiguado la habilidad con la que la profesora Sánchez debate sobre temas de importancia en ámbitos inherentes a nuestra disciplina, especialmente el urbanismo. Su personalidad refleja un balance saludable entre la seriedad y el sentido del humor, una cualidad idónea para el trato con los colegas y estudiantes”, apunta el decano en la misiva.

La portavoz de prensa de la UPR, Olga Vélez, indicó que las correspondencias de los rectores llegan a la oficina del director ejecutivo de presidencia y que de ahí se canalizaron a la vicepresidencia de Asuntos Académicos. Es decir, que el presidente Walker no advino en conocimiento de los nombres de los recomendados en esa instancia.

Ante esto, el presidente del Consejo de Estudiantes de Río Piedras, Guillermo Guasp Pérez, apuntó que Severino debe dar una explicación de la incongruencia en las fechas. El rector Carlos Severino debe dar una explicación de por qué las cartas de recomendación se dieron previo a la convocatoria e incluso al desglose de las disciplinas de difícil reclutamiento”, sentenció el líder estudiantil.

Aunque se desconoce qué mecanismo procesal utilizó cada recinto para recomendar candidatos, los rectores hicieron entrega de sus cartas en la fecha de la convocatoria, que fue del 15 de julio al 31 de ese mismo mes.