Libro repasa el valor estratégico de Puerto Rico

Puerto Rico fue considerado en la II Guerra Mundial una plaza militar estratégica al mismo nivel que Gibraltar lo fue para el Mediterráneo, según las…

Por EFE @EFEnoticias

19 feb 2016, 11:00 pm 4 min de lectura

Puerto Rico fue considerado en la II Guerra Mundial una plaza militar estratégica al mismo nivel que Gibraltar lo fue para el Mediterráneo, según las investigaciones del libro que presenta hoy el historiador Gerardo Piñero.

“Durante la II Guerra Mundial Puerto Rico se convirtió en una gran base militar”, señaló en entrevista con Efe este doctor en Historia por la Universidad de Puerto Rico, tras recordar que las autoridades estadounidenses de la época tenían auténtico pavor a que la isla pudiera ser invadida por Alemania, razón por la incrementaron sus defensas.

El papel estratégico que jugo esta pequeña isla caribeña y territorio estadounidense se describe en “El Gibraltar del Caribe en Guerra: Las Defensas Costeras en Puerto Rico durante la Segunda Guerra Mundial”, un libro que da continuidad a otra obra anterior del mismo autor: “Puerto Rico, el Gibraltar del Caribe”.

Piñero recuerda que aunque actualmente se desconozca, si se acude a la prensa de la época se puede comprobar fácilmente cómo los político y altos mandos estadounidenses de entonces se referían a Puerto Rico como el Gibraltar del Caribe, por su papel clave para el control de la región.

“En mis investigaciones descubro que en vísperas de la II Guerra Mundial las autoridades estadounidenses temen que la isla caiga en manos de Alemania”, asegura el historiador, que matiza que había razones fundadas para ello, ya que el país europeo ansiaba desde el siglo XIX una plaza caribeña para tener un papel predominante en la región.

Alemania había seleccionado a Puerto Rico como un objetivo prioritario para sus intereses estratégicos, incluso cuando la isla caribeña era todavía una colonia española.

Piñero sostuvo que Puerto Rico alcanzó ese papel estratégico, principalmente, por servir como base, por su cercanía, para controlar el acceso al Canal de Panamá.

Las autoridades estadounidenses, recuerda, invirtieron más en la isla en los años que duró la II Guerra Mundial (1939-1945) que entre 1898, fecha del cambio de soberanía, y el inicio de la contienda militar.
“En los primeros años de la II Guerra Mundial EE.UU. invirtió en defensas militares en la isla cerca de 200 millones de dólares, una cantidad muy importante si se tiene en cuenta que el presupuesto del Gobierno de Puerto Rico en aquellos años rondaba los 40 millones”, explica el historiador.

EE.UU. construyó a lo largo de la geografía de la isla caribeña unos 30 emplazamientos militares, con especial énfasis en la cap ital, donde todavía hoy se pueden encontrar vestigios de aquella política en el Castillo San Felipe del Morro y el de San Cristóbal, ambos baluartes defensivos de la época española reforzados durante la II Guerra mundial.

El historiador subrayó que en esas dos fortificaciones se llevaron a cabo en aquellos años transformaciones que incluyeron la colocación de modernos cañones capaces de alcanzar a embarcaciones a kilómetros de distancia.

Matizó que eso era lo lógico en aquellos años, cuando la estrategia militar pasaba por el control de los puertos, lo que hacía imprescindible defender San Juan.

La costa de Carolina, municipio colindante a la capital, también contaba con algún búnker, lo que, aunque en mal estado, también puede comprobarse actualmente si se recorre esa parte de la costa vecina a San Juan.

El reforzamiento militar fue especialmente importante en la costa este de Puerto Rico, con el objetivo de proteger el triángulo que forman las pequeñas islas de Vieques, Culebra y la costa del municipio de Ceiba.

Precisamente en Ceiba se construyó la antigua base naval de Roosevelt Roads, posible gracias a la expropiación de una tercera parte del territorio ceibeño.

“Fue un proyecto militar muy importante con un muelle en el que había capacidad para recibir portaaviones”, destaca el historiador, tras señalar que bases como la de Roosevelt Roads hicieron de la isla un punto logístico destacado para su flota.

En el flanco contrario de la isla, en la costa noroeste, en 1939 se inició la construcción de la histórica base Ramey, donde aterrizaban los aviones de combate que operaban entre EE.UU. y Europa durante la II Guerra Mundial.

El libro se presenta hoy en el Museo Casa Roig de la Universidad de Puerto Rico del campus de Humacao con el apoyo del Servicio de Parques Nacionales de EE.UU., que gestiona los citados fuertes de San Juan.