Columna de Rafael Lenín López: Bernier vs. AGP

Aunque en el Partido Popular no hay una primaria por la candidatura a la gobernación, de facto, el aspirante oficial David Bernier tendrá el reto de evitar que…

Por Rafael Lenín López @LeninPR

17 feb 2016, 11:00 pm 3 min de lectura

Aunque en el Partido Popular no hay una primaria por la candidatura a la gobernación, de facto, el aspirante oficial David Bernier tendrá el reto de evitar que el gobernador Alejandro García Padilla lacere su carrera política.

En el PNP, la guerra es clara y abierta. Ricardo Rosselló y Pedro Pierluisi se disputarán en las urnas la máxima candidatura política.  Esto implica una guerra que se irá intensificando poco a poco a medida que se acerque el 5 de junio.

Sin embargo, en el Partido Popular no hay primaria por esa candidatura. Pero la guerra es silente, más peligrosa y más vulnerable a la derrota.

Esta semana, García Padilla atacó duramente a los legisladores populares que votaron en contra del proyecto que se alega revitalizará la Autoridad de Energía Eléctrica. Sobre Manuel Natal, Maritere González y Cirilo Tirado, dijo que ya el pueblo debe saber que no saben de reestructurar el país.  Los tres se disputan sus candidaturas en las próximas primarias.   El senador Tirado le respondió al gobernador con una advertencia de que sus expresiones afectan la candidatura de Bernier y que estas representan el pasado del Partido Popular.  Y de eso es que estoy hablando.

Esta carrera política de Bernier, que, según los viejos pronósticos, parece ocurrir antes de tiempo, camina por una larga cuerda floja y el tiempo está sumamente ventoso. Tiene que luchar para no dejarse caer.  Para Bernier, el viento lo representa la actual administración de García Padilla tras su fracaso en el manejo de casi todos los issues importantes que encara el país. Y la cuerda floja es esa que tiene que pisar con cuidado sin herir sensibilidades de la base electoral de su partido asociándose a unos y distanciándose de otros.

Sin embargo, con ese reto presente, Bernier tiene que comprender que en estos tiempos el país exige líderes con posiciones claras y que asuman el rol que les corresponde. Poco después de que renunciara a la secretaría de Estado, la alcaldesa de San Juan le advirtió que quedaba atrás el terreno de la diplomacia para Bernier.   Me parece que no lo ha abandonado por completo y públicamente no interviene en el debate como se espera.  No podrá complacer a todo el mundo y tampoco estar de acuerdo con sus colegas líderes.   La aseveración de García Padilla en contra de tres legisladores de su partido requería un repudio inmediato de Bernier, más aún cuando la semana pasada dijo en una actividad política que en el PPD, bajo su mandato, se acabó la palabra  disidente.

El 6 de junio, al día siguiente de las primarias, el PNP sabrá quién será su candidato a la gobernación. Habrá chismes y uno que otro enojado, pero, al cabo de una semana, irán unidos a las
elecciones generales. 

En cambio, en el PPD, la primaria es silenciosa, sin papeletas, sin colegios de votación y se extenderá hasta el 8 de noviembre. La contienda se pondrá más dura en la medida en que el incumbente no quiera cooperar con su candidato y el aspirante decida no callar ante lo estilos a los que él no aspira. 

Es evidente que a García Padilla no le interesa el proceso electoral y le resulta inconsecuente el resultado, porque dice cosas hoy que no decía antes de anunciar su retiro político. A Bernier le interesa llegar a La Fortaleza con el apoyo de los electores que votaron por García Padilla y unos cuantos mas.

La primaria popular será interesante.