Anaudi Hernández podría “compartir su responsabilidad”
El cambio de alegación del exrecaudador popular Anaudi Hernández, quien enfrenta cargos por corrupción pública, podría ser un indicativo de que va a cooperar…
Por Sarah Vázquez @SarahFVazquez
El cambio de alegación del exrecaudador popular Anaudi Hernández, quien enfrenta cargos por corrupción pública, podría ser un indicativo de que va a cooperar con las autoridades federales, así lo opinó el exsecretario de Justicia, Antonio Sagardía.
Sagardía, expresó en entrevista con NotiUno 630 am, que al Hernández declarase culpable se podría intuir que “el va a compartir su responsabilidad”. “Si Anaudi Hernández declarase no van a buscar personas de poca monta en Puerto Rico. Buscarán personas ya sean políticos electos o personas donantes del Partido (Popular Democrático (PPD)) porque los federales en esos asuntos van por el pay for play, van tras el dinero, a ver dónde están las donaciones a raíz de la elección de Alejandro García Padilla”, subrayó el licenciado.
Del mismo modo, el extitular de Justicia dijo que la decisión de exrecuadador del PPD podría desencadenar en que los coacusados tomen las mismas medidas para tratar de minimizar y mitigar su responsabilidad penal.
Fue el pasado 3 de diciembre que los federales arrestaron al empresario y otras nueve personas por un esquema de inversionismo político en varias agencias de gobierno.
De acuerdo con la acusación, Hernández ganó mas de $2 millones a través de un esquema en el que el manipulaba los movimientos en distintas oficinas del Gobierno.
Las agencias eran “controladas” por Hernández Pérez, quien creó corporaciones sin peritaje ni experiencia para dar servicios requeridos por contratos en agencias e, incluso, tenían que subcontratar.
Al respecto, un gran jurado emitió 25 cargos contra los implicados por una conspiraron que comenzó a finales de 2012 para obtener contratos y beneficios en varias agencias del gobierno.
Además, puso a personas de su confianza en distintas agencias, para luego obtener contratos de miles de dólares, gracias a influencias y pagos indebidos en regalos que incluían objetos de valor, cenas costosas y boletos a conciertos.
Los detenidos están acusados de soborno, fraude (con programas federales y electrónico), corrupción y lavado dinero, por lo que arriesgan más de 20 años.


