Ricky Martin derrocha sandunga y energía

Una vez más el astro boricua Ricky Martin entregó su alma en el escenario, en el primero de tres conciertos de su gira One World Tour en su casa, Puerto Rico…

Por Lynet Santiago Túa @lynetonline

12 feb 2016, 11:00 pm 4 min de lectura

Una vez más el astro boricua Ricky Martin entregó su alma en el escenario, en el primero de tres conciertos de su gira One World Tour en su casa, Puerto Rico; un espectáculo que conjuga su talento, adrenalina y un gran despliegue escénico y tecnológico.

El abarrotado Coliseo de Puerto Rico, José Miguel Agrelot, fue testigo del derroche de sensualidad y energía que hizo sentir el cantante y bailarín, lo que mantuvo embelesado al público de principio a fin.

La presentación que se dividió en cuatro actos (dance, rock, baladas y tribal) comenzó con la actuación de CNCO, el nuevo fenómeno musical juvenil ganador del programa de televisión “La Banda”, quienes fueron invitados para abrir los conciertos de la cuarta fase de esta gira.

El baladista descendió de una plataforma, hasta posarse sobre el escenario para iniciar la velada con “Mr. Put it down” y “This is good”.

El repertorio incluyó algunos temas de su más reciente producción musical ‘A quien quiera escuchar’, así como un repaso por grandes éxitos.

“Buenas noches Puerto Rico. Gracias por estar aquí esta noche. ¿Cómo están? Yo lo único que quiero es pasarla bien. Yo lo único que quiero es que al final de la noche, poder decir que estoy feliz. Acuérdense de esa palabra ‘feliz’, ‘felicidad’. Es lo único que deseo para todo aquel que está trabajando en este escenario y por supuesto para todos ustedes. Enfoquémonos en la felicidad esta noche. No tenemos que ir a ningún otro lado. Tenemos que ser libres. Tenemos que poder volar. Tenemos que arriesgarnos. ¿Podemos hacer eso aquí en Puerto Rico, sí o no?”, fueron sus primeras expresiones para saludar a sus hermanos puertorriqueños, al instar a olvidarse de los problemas del país.

“Esto lo he dicho en otras ocasiones, pero esta vez es en serio. Nos tenemos que olvidar de todos los problemas del país. Hoy nos vamos a enfocar en la celebración, en la celebración de la vida. ¿Podemos? Olvídate de los problemas, hoy lo único que queremos es volar. Volar espiritualmente hablando. Ojalá que podamos”, reiteró.

Sobre un auto Ford Mustang convertible de los años cincuenta, ataviado con una falda escocesa y contoneando sus caderas, interpretó los temas “Living la vida loca”, “It’s alright” y “She bangs”.

“¿Una más?. ¿Una más?”, preguntó entre medio de algunas canciones como una manera de complacer a sus seguidores que estaban ávidos de escuchar más .

El romanticismo se apoderó de los corazones con las emblemáticas baladas corta venas “Tal vez”, “Tu Recuerdo”y “Vuelve”, perfectas para la celebración del fin de semana del amor.

Mientras que la fusión de los sonidos bailables y percusión, sumados a la coquetería que proyectó en las interpretaciones como “Lola Lola”, “María”, “La mordidita” y “La bomba”, subieron la temperatura de la atmósfera, a juzgar por la reacción de la eufórica audiencia.

“La misión es que todo el mundo salga de aquí esta noche ronco y sudado”, bromeó en otra intervención, para mantener la conexión con el público, que permeó durante todo el recital.

El intérprete también “dividió” a los presentes con su acostumbrada “competencia” para poner a los espectadores a bailar, al tiempo que ofreció una bienvenida a los visitantes que ondeaban sus banderas de: España, Colombia, Venezuela, Australia, Francia, Estados Unidos, Egipto, Chile, Italia, Brasil, Argentina, República Dominicana y México.

“¿Qué tal si le enseñamos cómo se hace una fiesta en Puerto Rico?”, preguntó para provocar que el Coliseo de estremeciera al son de “Por arriba y por abajo”.

“Que me importa el que dirán. Que me importa el que dirán”, se le escuchó decir en repetidas ocasiones en medio de la canción.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando se mostraron visuales de niños de diversas nacionalidades, con mensajes de concienciación en contra de la trata humana.

El padre de Valentino y Matteo también aprovechó la jornada musical para hacer un llamamiento a la igualdad, la libertad y la importancia de vivir sin prejuicios. De igual forma exhortó a los puertorriqueños a no rendirse ante las crisis económica para echar el país adelante.

“Puerto Rico te amo con todo mi corazón. Eres mi vida. Eres mi todo. Por ti hago todo lo que hago. Mucha paz y mucho amor”, expresó previo a la falsa salida.

Empero, los presentes pedían más.

A su regreso, los complació con “Pégate”, para culminar con la emblemática “Copa de la vida”.

“¿Puerto Rico están felices, sí o no?”, preguntó, antes de recibir una masiva afirmación con ovación de pie.  “Eso es todo. Muchas gracias. Los quiero mucho”, manifestó antes de despedirse.

  Montaje y producción

El también filántropo y productor estuvo cobijado por una banda de nueve músicos y ocho bailarines quienes realizaron 14 vistosas coreografías.

Cinco pantallas giratorias de video y las 150 luces inteligentes, completaron el despliegue técnico.

Lo que cantó:  Mr. Put it down , This is Good, Drop it on me, Shake your bon-bon , Adrenalina , Tal vez , Living la vida loca, It’s Al right , She bangs , Come with me, Asignatura pendiente, Isla bella, Tu recuerdo, Disparo al corazón, Vuelve, Adiós, Lola Lola, María, La mordidita, La bomba , Por arriba, por abajo, Pégate y La copa de la vida .