Políticos manipulan sus fotos para ganar votos
[gallery link="file" ids="284548,284549"]
Por Sarah Vázquez @SarahFVazquez
[gallery link="file" ids="284548,284549"]
En las últimas décadas los políticos han comenzando a trabajar y hasta cierto punto construir su imagen en vías de ganar la confianza y el apoyo de la ciudadanía y que esto sea determinante en la decisión que se tome en las urnas.
En ese sentido, vemos cómo los candidatos retocan sus fotografías de campaña para lucir impecables.
La relacionista pública Helga García apuntó que la imagen es vital para complementar la personalidad de un político. “La imagen no lo es todo, pero está comprobado que un candidato puede ganar votos gracias a su imagen. Esa impresión que causa solo de verlo y de escucharlo puede motivar a algunas personas a votar solo por lo que refleja esa imagen”, precisa la estratega de medios.
Del mismo modo, García destaca que lo que lleva a los políticos a trabajar su estética es “indiscutiblemente la búsqueda de votos. Se piensa que, si te pareces a este o a aquella figura que ha tenido éxito, vas a lograr el respaldo del votante, pero hay una línea muy fina entre ser y parecer. Si el candidato copia una imagen, pero no logra identificarse, en algún momento esa imagen se desinfla”.
Sin embargo, la relacionista pública hizo hincapié en que en la arena política la imagen debe ir de la mano con la trayectoria, “sobre todo cuando estás en campaña. Ya cuando ganas tienes herramientas para cuidar la imagen y es más fácil evitar los errores”.
Por su parte, el profesor Mario Roche explicó que la construcción de la imagen física y en términos de personalidad “es un fenómeno que se ha venido acentuando hace más de una década y en el que es perceptible cómo el político hoy en día se convierte en un actor que forma parte de lo que algunos teóricos llaman el espectáculo de la democracia. Tiene que ver con la venta de una imagen, una personalidad en aras de lograr que el público, el votante, se identifique con esa persona y que esta persona le inspire confianza y pasa a un segundo plano el aspecto de las ideas, las plataformas, los planteamientos para la solución de los problemas de interés común”.
Además, el doctor destacó que hay una línea de investigación con la mirada puesta en lo que se ha denominado como Marketing Político. “Estamos hablando de que hace unos años para acá se han utilizado estrategias del mercadeo para aplicarlo a la venta de un candidato a la construcción de un candidato que sea del gusto del público en un contexto mediático y social […]. En ese sentido, es mucho más importante vigilar los pequeños detalles, como lo son el color de la corbata, el tipo de peinado, los colores que manejo, el lugar donde llevo a cabo un planteamiento público”.
Ahora bien, Roche levantó el cuestionamiento de las consecuencias de esta construcción mediática del político. “¿Cuál es el precio? Pues una cierta banalización del debate público, una falta de enfoque hacia lo que es realmente importante en lo que concierne al debate político partidista”, puntualizó el periodista.
En este sentido, el profesor hizo mención de lo que ciertos teóricos hablan de una realidad real y una realidad mediática. “Es decir, no necesariamente lo que se representa en los medios de comunicación es lo real. Yo extendería esto a las redes sociales y a los vehículos alternos de comunicación. En ese sentido, tienes todo un componente de participación en campaña de intervenciones públicas, de intervenciones que se inscribe en la lógica del espectáculo. Mientras otra es la realidad que se da en los espacios públicos en los que asisten a actividades masivas en estadios, en canchas, en estos lugares lo ves tal y como es sin las ventajas de la tecnología que ayuda con respecto a la proyección de tu imagen”, indicó el experto en comunicación.
El profesor subrayó que en el momento histórico que vive el país “es urgente el poder contar con candidatos a todos los puestos que vayan más allá de ese marketing, que vayan más allá de ese espectáculo de la democracia, porque se nos va el futuro del país”.
En contraste, el profesor mencionó que en el aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos Bernie Sanders, el asunto de la imagen ha pasado a un segundo plano y con sus ideas radicales cada vez gana más adeptos del electorado joven.


