Utier protesta en reunión de inversionistas
El presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Angel Figueroa Jaramillo, dijo hoy que “hay más que ayer” cuando se le…
El presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Angel Figueroa Jaramillo, dijo hoy que “hay más que ayer” cuando se le hizo notar la poca presencia de manifestantes en el Centro de Convenciones en Miramar.
En el lugar se lleva a cabo el 2016 Puerto Rico Investment Summit, que abrió el gobernador Alejandro García Padilla con un saludo.
Aun así, esperaba que la manifestación aumentara a medida que pasara el día y se agigantara cuando se trasladen al Capitolio, donde la Cámar debe aprobar el proyecto llamado “de revitalización” de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
La medida fue aprobada este miércoles en el Senado por apenas dos votos de diferencia, cuando varios legisladores del mayoritario Partido Popular Democrático se opusieron. Los partidos de oposición Nuevo Progresista e Independentista también se opusieron.
Para el dirigente sindical, el proyecto le da en bandeja de plata la industria eléctrica a los bonistas.
Figueroa Jaramillo llamó la atención a que el proyecto provee para que se aumente la deuda en 2,400 millones, con una nueva emisión de bonos, “que pagarán los ciudadanos con un aumento en la tarifa”.
El proyecto crea una nueva autoridad que asumirá la deuda y se encargará de pagarla, según complejas especificaciones en el proyecto.
El dirigente sindical cree que podría detenerse la aprobación del proyecto “en la medida en que sigamos discutiendo lo malo del proyecto”.
“Si caímos en la crisis endeudándonos, es inconcebible que se apruebe más deuda”, indicó.
Igualmente criticó que el modelo de facturación al ciudadano siga siendo el mismo, aunque ahora se desglose qué se está pagando.
Peor aún, agregó, a este momento los dinero cobrados a los abonados tiene como prioridad mantener las operaciones de la empresa de energía, y cuando se apruebe el proyecto la prioridad será pagar la deuda a los bonistas “y lo que sobre va para las operaciones de la empresa”.
Cree que cuando esas operaciones se vean estrechadas por la falta de dinero, los bonistas podrían pedir que se reduzca los beneficios de los trabajadores, como el retiro y el plan médico, y aumentar las tarifas.
“Es un juego bien planificado para que los bonistas salgan del ojo del pueblo como los causantes del problema. Hay muchas enmiendas de ese proyecto que se quedan sin efecto porque el acuerdo con los bonistas la recoge”, indicó mientras el piquete aumentaba poco a poco y representantes de otros sindicatos, entre ellos Néstor Soto y Pedro Irene Maymí, se unían a la protesta.
El presidente de la Utier dijo que el acuerdo con los bonistas, que se recoge en la legislación es mucho más restrictivo que la propia legislación. Por ejemplo, dijo, “en el proyecto original se establecía como garantizador o colateral de la deuda el gobierno, la Autoridad y el ciudadano. Eso lo eliminaron, pero en el acuerdo se recoge en el acuerdo”, dejando vigente la cláusula.
Esto significa, dijo Figueroa Jaramillo, que si el ciudadano deja de pagar su factura de luz, la Autoridad puede ponerle un gravamen a las propiedades del abonado hasta que se satisfaga la deuda.
El dirigente sindical insistió en que una derrama entre los abonados puede ser menos costoso para la empresa y los clientes que emitir más deuda con intereses difíciles de pagar. Este sería un mecanismo de autofinanciamiento corporativo, “en lugar de perpetuar la deuda”.
Esta derrama, por un tiempo determinado para proyectos específicos, se utilizaría para mejoras capitales e infraestructura.
Dijo que este ha sido un mecanismo por compañías similares a la AEE en Estados Unidos.
Con la derrama “se va con dinero al contado a comprar y no hay que pagar intereses por 20 o 30 años”.


