Columna de Mariliana Torres: Periodismo alternativo
El periodismo alternativo es la nueva voz de decenas de periodistas desempleados. Creando sus blogs y produciendo a bajo costo contenido de calidad que los…
Por Mariliana Torres @MarilianaTorres
El periodismo alternativo es la nueva voz de decenas de periodistas desempleados. Creando sus blogs y produciendo a bajo costo contenido de calidad que los medios de comunicación tradicionales no han logrado incursionar. Es también la fuente de trabajo de miles de estudiantes de periodismo, que, supervisados por periodistas experimentados, encuentran allí el único espacio y oportunidad para exponer sus investigaciones y de alguna manera aplacar la sed de comunicar.
Ante el cierre cada día de más centros de prensa tradicionales, el periodismo alternativo ha adquirido la importancia que otros medios han perdido. Para que tengan una idea de su trascendencia, ha logrado desenmascarar a políticos corruptos de nacimiento, denunciar atropellos ambientales, descubrir fosas comunes en países cuyos gobernantes niegan su participación, identificar redes de corrupción en esferas intocables, como pueden ser los monarcas, y hasta ha sido un factor decisivo en la elección y caída de presidentes. Es decir, ha probado su valor cambiando la historia al propiciar investigaciones profundas sobre asuntos medulares que afectan a las personas.
Desde el punto de vista del periodismo tradicional, tiene más ventajas porque los que se dedican a ello no tienen que rendirle cuentas a nadie, no tienen horarios y trabajan con calma y profundidad los casos para lograr investigaciones productivas que pueden probar con mayor evidencia. La información que se produce es vendida como contenido a ciertos medios de comunicación que no temen a represalias y que se juegan incluso su permanencia. Los medios de comunicación que les dan espacio a las historias llevadas a cabo por periodistas alternativos son valientes, pues no tienen ataduras económicas y creen firmemente en la verdad sobre todas las cosas.
Como este tipo de periodista no vive de la pauta, el amiguismo con políticos y artistas, el rating, el selfie, los trajes, los zapatos e incluso muchos prefieren no recibir salario, pues le vale lo que piensen de él cuando publica sin tapujos y con evidencia que fulano y mengano se están metiendo en los bolsillos miles de dólares del erario. He aquí el gran valor del periodismo alternativo: la independencia de publicar contenido de trascendencia. Quizá unos magníficos referentes pueden ser Bob Wodward y Carl Bernstein. Su investigación sobre Watergate puede considerarse el anclaje de lo que años más tarde se conoce como periodismo alternativo. Aunque ellos trabajaban para un periódico su método investigativo basado en fuentes fidedignas y contraste de documentos, dan base al periodismo de investigación independiente que sigue los parámetros del periodismo alternativo. Además, acuña la manera en que personas y grupos sin bagaje periodístico encaminan sus propias investigaciones ante la ausencia de atención por parte de comunicadores, periodistas y las autoridades estatales.
El periodismo alternativo es la contraposición a los medios de comunicación masivos que responden a sus propios intereses y últimamente la crisis económica los ha convertido en medios conservadores y temerosos. Se han fijado que no indagan. Promueven modelos de comunicación que ya no son efectivos porque aburren, no informan, no educan y mucho menos entretienen. Esto hace que no trasciendan y las nuevas cepas creyendo que esos modelos están funcionando se alejan del periodismo de investigación profunda. El peligro de ello es que promueve comunicadores despegados de la sociedad donde viven, enajenados de los problemas sociales y se convierten en parte del problema.
El periodista como parte de la sociedad no puede despegarse de esta. Los asuntos que golpean a los ciudadanos también golpean a los periodistas. El periodista es también ciudadano, por lo que debe preocuparse por buscar las soluciones a los problemas sociales. Su labor periodística es el arma más poderosa.
El periodista que asume con valentía el periodismo alternativo asume una responsabilidad mayor al convertirse en un ciudadano más comprometido con su país en la búsqueda de respuestas y soluciones a los problemas que nos atañen.


