La hora de la verdad para Donald Trump
“Parecería que algunos líderes republicanos en realidad podrían preferir la candidatura de Trump a la de Ted Cruz”- Fletcher McClellan, profesor de Ciencias…
Por Dmitry Belyaev, Metro World News
“Parecería que algunos líderes republicanos en realidad podrían preferir la candidatura de Trump a la de Ted Cruz”- Fletcher McClellan, profesor de Ciencias Políticas en Elizabethtown College, Pennsylvania, EE. UU.
P&R “Kasich podría lograr un impulso final” ¿Será 2016 el año de Donald Trump? —Trump será una fuerza importante como el candidato republicano, tercer candidato del partido, o alerón durante la campaña de las elecciones generales. Él tiene un núcleo considerable de seguidores atraídos por su mensaje nativista yo que se identifican con él como un líder fuerte que hace las cosas. Parecen ser leales e irán donde quiera que vaya. ¿Qué deberán hacer los demás candidatos del Partido Republicano? —El grupo, formado por Bush, Christie, Rubio y Kasich, está poniendo todos sus huevos en la canasta de New Hampshire. Ese estado no ha sido amable con los conservadores sociales, como Cruz, por lo que existe la posibilidad de que uno de los cuatro podría terminar en segundo lugar tras Trump, que es el ganador esperado. El que emerja de New Hampshire necesita rápidamente hacer una transición y enfocarse en varias semanas de campaña en el sur. Los dos que están en mejores condiciones para hacer eso son los candidatos de Florida, Rubio y Bush. Ambos candidatos son deficientes; sin embargo, el apoyo previo de Rubio a la reforma migratoria es un pasivo entre los conservadores, y pareciera que los republicanos están cansados de la marca Bush. ¿Qué podemos esperar del supermartes el 1 de marzo? —Espero que Trump y Cruz emerjan de las primeras elecciones primarias como contendientes principales, unidos por un candidato del establishment aún por determinar. Una persona para tener en mira es Kasich, quien está subiendo en las encuestas en New Hampshire. Como gobernador de Ohio, tendría un atractivo natural para los estados del medio oeste y noreste, la mayoría de los cuales están sosteniendo sus primarias a mediados de marzo y abril. Si se logra mantener de alguna manera viable después del supermartes, podría reunir un impulso final. Dmitry Belyaev, MWN
¿Podría Donald Trump convertirse en el candidato del Partido Republicano? SÍ- Kyle Kondik, Politólogo del Centro Político de la Universidad de Virginia, EE. UU. “Él está liderando las encuestas, y parece que algunos líderes republicanos en realidad podrían preferir la candidatura de Trump a la de Ted Cruz. Pero todavía hay un montón de resistencia a Trump en el partido. También hay muchas preguntas acerca de la fuerza del aparato de campaña real de Trump, preguntas que comenzarán a ser contestadas en los caucus de Iowa el 1 de febrero. Pero, si Trump gana en Iowa sin perder esta operación fuerte, demostrará que su apelación es real”. NO- Jack A. Goldstone, Profesor de Política Pública en Woodrow Wilson Center, Washington D. C. “Tenemos que saber si el fenómeno Donald Trump es real. Como ya se sabe, las encuestas políticas están mostrando cada vez más errores. Estuvieron bastante equivocadas en el referéndum escocés y en la elección parlamentaria británica, y tampoco fueron capaces de predecir la victoria aplastante de la oposición en Taiwán. Esto se debe a que, con el auge de los teléfonos móviles y las redes sociales, ya no se puede crear una muestra verdaderamente aleatoria desde las guías telefónicas. En este momento, en los ciclos electorales anteriores, nadie podría decir si Barak Obama o Jimmy Carter ganarían candidaturas de su partido. Pero, si Trump gana, significará que el Partido Republicano ha tomado una posición de ‘oposición radical’ sin resultados”.
La pelea entre los candidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos sigue candente. Hoy participan en los decisivos caucus de Iowa. Será el primer estado en tener la oportunidad de mostrar su apoyo a los futuros candidatos.
Hasta el momento, el magnate Donald Trump, quien estuvo pronosticado a desaparecer hace rato por los expertos, se mantiene líder en casi todas las encuestas.
“El tiempo se acaba para los retadores de Trump, y, si gana en Iowa y en New Hampshire, será casi imparable”, dijo a Metro Thomas J. Whalen, profesor asociado de Ciencias Sociales de la Universidad de Boston. “Él es muy popular al sur de la línea Mason-Dixon [la frontera entre Maryland y Pennsylvania], donde se llevarán a cabo las otras primarias. Tendría que estar trastornado en las asambleas electorales para evitar que esto suceda. Pero parece poco probable en este momento”, sostuvo el experto.
La batalla republicana alcanza su momento neurálgico el 1.o de marzo, el llamado supermartes, cuando el mayor número de estados celebra primarias para elegir delegados que finalmente seleccionan al candidato a la presidencia.
“Puede ser que sea más probable apoyar a alguien como Ted Cruz, quien se ha convertido en el candidato favorito de la derecha religiosa”, explicó Kyle Kondik, politólogo del Centro de Política de la Universidad de Virginia. “También hay estados un poco más moderados, que podrían ser buenos para Trump”, añadió.
Para el estudioso, el estado clave sería Virginia, “que tiene una mezcla de cualidades del norte y del sur y, por lo tanto, se convierte en una especie de campo de batalla ideológico para el Partido Republicano”. Si nadie detiene a Trump y gana en grandes estados como Florida y Ohio, el 15 de marzo, será difícil que no obtenga la nominación.
Como el hacer equipo no funcionó para otros candidatos republicanos, es probable que varios desaparezcan de la carrera presidencial después de Iowa y New Hampshire. Esto hará que algunos queden en mejores condiciones para enfrentar al magnate.
“El exgobernador Mike Huckabee, el exsenador Rick Santorum, y Ben Carson son todos atractivos para los conservadores religiosos; podrían caerse después de Iowa”, predijo Fletcher McClellan, profesor de Ciencias Políticas en Elizabethtown College, Pennsylvania. “La carrera debe bajar a tres o cuatro candidatos para el tercer acto de campaña en Carolina del Sur”.
La lucha continuará entre Trump y los grupos anti-Trump. Pero, si este sale del supermartes en una posición fuerte, el establishment republicano tendrá que tomar la difícil decisión de apoyarlo o no.
“Espero una campaña frenética e intensa, desagradable, una lucha-a muerte al menos hasta New Hampshire”, concluyó McClellan. “Después de eso, el campo se va a reducir y las estrategias de los candidatos restantes surgirán”, agregó.


