Justicia reabriría casos de convicciones posiblemente erróneas

La convicción errónea de los hermanos Díaz Castro en 2003, aceptada por el Departamento de Justicia (DJ) este pasado viernes, promete tener consecuencias no…

Por Inter News Service

16 ene 2016, 11:00 pm 4 min de lectura

La convicción errónea de los hermanos Díaz Castro en 2003, aceptada por el Departamento de Justicia (DJ) este pasado viernes, promete tener consecuencias no sólo para otros casos en que ellos también fueron convictos, sino para otros casos.

Entre ellos destaca el famoso asesinato en el que una modelo llamada Glorimar fue brutalmente asesinada y violada en Aguadilla, hace más de 20 años, en la que también varios hermanos y otros fueron acusados y convictos.

Estos han pedido una prueba de ADN, método científico hasta ahora infalible. Lo que el Departamento de Justicia hará, a través de su Instituto de Ciencias Forenses, será determinar si la prueba de ADN ya recopilada en ese caso es suficiente material para llevar a cabo un análisis.

Y si es así, lo enviará a un laboratorio especializado en Estados Unidos para que determine si este material genético es compatible con el de los convictos.

La nueva tecnología, contraria a la de hace unos años, puede ahora determinar a quién corresponde el material genético sin que tenga que haber abundancia del mismo. Los convictos siempre han sostenido que no fueron los perpetradores del crimen.

En el caso de este viernes, en que el DJ se allanó a no someter cargos en el nuevo juicio que solicitaron los hermanos María Judith, Edwin y David Díaz Castro, estos estaban presos hace 12 años por un doble asesinato ocurrido el 7 de abril de 1999 en el Club Gallístico de Naguabo.

No obstante, la Fiscalía obtuvo prueba de que una de las testigos mintió al señalarlos como los asesinos. Ese testimonio en el que se retracta la testigo, impugna el testimonio de la testigo principal, Sharon Pláceres.

Lo curioso es que Pláceres procreó dos hijos con David, uno de los convictos. Una persona informada de este caso le informó a la agencia Inter News Service (INS) que incluso los hijos de David y Sharon no creen que su padre cometió el doble asesinato.

Como había informado en exclusiva este viernes INS, solo María Judith pudo ser excarcelada de este crimen la noche del viernes 15 de enero. Sus hermanos fueron retenidos por la Administración de Corrección porque David y Edwin cumplían cárcel por el asesinato, en 1998, de una mujer conocida como Jessica, en Caguas.

Pero la testigo principal del caso de Jessica es, nuevamente, Sharon Pláceres. Sin embargo, el fiscal José Capó, jefe de los fiscales, dio instrucciones este viernes para que se revise el expediente y otros testimonios para asegurarse de que, también en ese caso, la testigo Pláceres no haya sido “mendaz”.

INS intentó comunicarse con María Judith, pero no respondió la llamada. El teléfono, que es de su madre, tenía un mensaje cantado de un corillo evangélico que decía: “Yo venceré, caminaré, ganaré esta batalla porque tú me das la fuerza para seguir peleando”.

La política pública del DJ de revisar casos en los que los convictos aseguran ser inocentes y presentan prueba para ello es histórica, porque en múltiples ocasiones anteriores la agencia sólo se reiteraba en las determinaciones judiciales en vez de analizar si la nueva prueba era suficiente y creíble, y buscar la verdad de los sucesos.

No obstante, todavía quedan varios casos pendientes de alto perfil en los que públicamente se ha presentado evidencia suficiente como para iniciar nuevos procesos judiciales.

Un ejemplo de ellos es el caso del poeta Antonino G. Sánchez, quien lleva 17 años preso por un crimen que, asegura, no cometió, y ha presentado innumerable evidencia que muestra su versión de los hechos, como la retractación de uno de los testigos, así como prueba científica que impugna el testimonio del testigo del caso.

La prueba científica que aporta demuestra que es imposible -según la forma en que se narró en corte el asesinato- que la muerte ocurriera así.

Otro caso importante es el Jesús de la Torre, acusado de asesinato pese a que hay múltiple evidencia obtenida luego del juicio que lo exculpa, inclusive alguna que estaba en posesión de la Fiscalía y no le fue entregada a su defensa. Un testigo que tiene conocimiento personal del crimen exculpó mediante declaración jurada a De la Torre y sabe quién es el verdadero asesino.

Justicia tiene que revisar, según algunos abogados, la forma en que recibe la investigación policíaca de los hechos.

Hace cuatro años que el padre del joven Luis Pérez -que supuestamente se suicidó- sostiene que es imposible ese hecho, sobre todo cuando era perseguido por la Policía y tiene testigos que demuestran que el joven perseguido estaba siendo tiroteado por las propias fuerzas del orden público.

El joven presentaba un balazo en la cabeza que, según la prueba pericial privada, era imposible que se diera a sí mismo.

Con la nueva apertura del DJ, estos casos pudieran ser esclarecidos definitivamente.