Columna de Rafael Lenín López: 2016, ¿Prosperidad?

En estas últimas horas del 2015 llueven los mensajes de nuevos deseos. Pedimos para el familiar y para el amigo, mucha salud, y para el país, prosperidad…

Por Rafael Lenín López @LeninPR

30 dic 2015, 11:00 pm 3 min de lectura

En estas últimas horas del 2015 llueven los mensajes de nuevos deseos.  Pedimos para el familiar y para el amigo, mucha salud, y para el país, prosperidad. ¿Prosperidad?  ¿Vendrá con el 2016? 

Más allá de los mensajes que enviamos hoy, casi en automático, debemos reflexionar sobre qué hemos hecho y qué haremos en el año que comienza mañana para lograr la prosperidad que estamos deseándonos.   

Lo planteo, reconociendo que yo pudiera parecer un agua fiestas en estos momentos en los que no hay cabida para otra cosa que no sea el jolgorio.  Pero el 2015 termina con una sensación de desesperanza e incertidumbre sobre el rumbo que tomará a todos los niveles nuestra nación en el 2016. 

Ayer, al vencer el período de radicación de candidaturas para el próximo ciclo electoral, quedó bastante claro cual será el cuadro al que nos enfrentaremos en los comicios de noviembre próximo. Y sin desalentar candidaturas meritorias y altamente cualificadas,  y a menos que un cambio milagroso en el comportamiento histórico de nuestros electores ocurra, el Gobernador de Puerto Rico a partir de enero del 2017 será Pedro Pierluisi, David Bernier o Ricardo Rosselló. 

Con ese panorama, cabe preguntarnos si alguien está claro en el plan que propone alguno de estos tres políticos para sacar a Puerto Rico de la profunda crisis en la que se encuentra.   Las soluciones que nos han planteado no conducen a estrategias innovadoras.  Tampoco lo han hecho los candidatos nuevos. Sí son distintos, los cambios filosóficos que representan el PIP y el PPT. 

El deseo de prosperidad para Puerto Rico en este año nuevo tiene que venir con exigencias tempranas a quienes pretenden dirigir el país. Sobre todo en momentos en los que la metrópoli está dando señales todos los días de que desea cambiar su relación con nosotros. Lo han dicho de distintas maneras y parte del liderato político del país, asociado principalmente al partido que promueve el status quo, resiste a creerlo, piden hasta la interpretación de la ONU y no se mueven en la dirección en la que el viento está soplando. Este año surgirá de seguro otro ventarrón sobre este tema cuando el Tribunal Supremo de los Estados Unidos resuelva un caso penal que incide sobre nuestra más que centenaria relación con norteamérica.

El Partido Popular le ha huído al tema del status, como el diablo a la cruz, durante este cuatrienio utilizando un juego de palabras y amparándose en el paso que dio el Presidente Obama asignando fondos federales para la realización de un plebiscito vinculante. La crisis fiscal local y unos diálogos secretos entre los estadolibristas y oficiales del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre la fórmula del ELA que avalarían, han sido los factores que sepultaron un adelanto en esta discusión.

Para esta fecha y ante el crítica panorama que enfrenta el país, deberíamos tener adelantada la discusión sobre los temas fundamentales.  Más aun cuando desde Washington y acá se proclama que la debacle puede llegar al punto de convertirse en una crisis humanitaria.  Sin embargo, las reacciones de quienes quieren correr el país no son proporcionales a ese espantoso pronóstico. 

Pero no se habla claro desde ninguna dirección. Ayer el Gobernador anunció que apareció gran parte del dinero para hacer los pagos de la deuda pública que se vencen en enero y proclamó un impago nominal de casi $38 millones de deudas no garantizadas por la Constitución.  Ello, resurgió el cuestionamiento de cuan claro se nos está hablando del tema.

En este día, deseemos prosperidad para Puerto Rico en el año que comienza mañana pero sobre bases reales pidiendo que se nos presenten claramente los mapas que cada uno propone para evitar un 2016 lleno de desesperanza e incertidumbre como el año que acaba hoy. 

Disfruten hoy de reuniones familiares, celebren la vida y recarguemos baterías para el año duro que nos espera a partir de mañana.