Columna de Rafael Lenín López: Bhatia y Thomas
El camino se despeja a seis días de que termine el período para la radicación de candidaturas. La fecha es el 30 y la hora, las 12 del mediodía, para que quede…
Por Rafael Lenín López @LeninPR
El camino se despeja a seis días de que termine el período para la radicación de candidaturas. La fecha es el 30 y la hora, las 12 del mediodía, para que quede establecido preliminarmente el panorama al que se enfrentarán los electores el 8 de noviembre de 2016. Digo preliminarmente, porque a partir del 30, los candidatos tendrán que presentar unos endosos, documentos como requisitos y muchos enfrentarán correligionarios suyos en las primarias del 5 de junio.
Pero ya parece estar todo más o menos claro: David Bernier será el candidato a la gobernación por el Partido Popular y la primaria en el PNP para esa candidatura será entre dos, Pedro Pierluisi y Ricardo Rosselló.
En cuanto a sus compañeros de papelera, el escenario es similar, aunque en el PPD cambio ayer el panorama. El senador Ángel Rosa enfrentará en primarias a Héctor Ferrer, y en el PNP, la competencia también será entre dos, Jenniffer González y Carlos Pesquera.
Sin embargo, la noticia esta semana la han ocupado dos políticos que se quedaron cortos en el camino. Dos archirrivales que se enfrentan a ambientes parecidos: Thomas Rivera Schatz y Eduardo Bhatia. Ambos le anunciaron al país esta semana que desistirán de buscar la gobernación y buscarán, de nuevo, escaños en el Senado.
Bhatia, de 51 años, y Schatz, de 49, prefirieron evitarles traumas severos a sus respectivos partidos y sacrificaron las aspiraciones que tuvieron por toda su vida. Es muy poco probable que el terreno les vuelva a estar tan fértil como lo tenían hasta hace poco.
Aunque Bhatia no tenía tantas probabilidaded como Rivera Schatz de sobrevivir en una contienda primarista, no hay duda que hubiese dado una buena pelea. Claro, con el inminente riesgo de quedarse con nada para el próximo cuatrieno. Ahora, vuelve al Senado y aspirando a la presidencia, pudiera tener una segunda oportunidad de posicionarse como uno de los líderes naturales de la pava para reorganizarla en caso de que el PPD pierda las elecciones generales. Igual pasa en el caso de Rivera Schatz. Si el PNP gana las elecciones generales, Rivera Schatz se convirtiría en el Presidente del Senado y, tal y como ocurrió durante la administración Fortuño, gobernaría desde el Parlamento. De perder las elecciones el PNP, podría ser el llamado a reorganizar el partido de cara a las elecciones del 2020. Y ojo, las posibilidades de tener resultados compartidos en noviembre del 2016 entre el PNP y el PPD son altas. No descartemos que los dos principales partidos políticos se dividan el control en las dos ramas políticas del Gobierno, Fortaleza y Legislatura.
En los casos de Bhatia y Thomas, sus partidos pierden a dos hombres fuertes para el cargo de la gobernación. El juego político no les favoreció en esta ocasión. Ambos, quizás más Bhatia que Rivera Schatz, no movieron sus fichas a tiempo y dejaron que otros ocuparan con rapidez el terreno. En ambos partidos, tan pronto se percibieron grandes movidas, los ya proclamados aspirantes a la gobernación amarraron rápidamente a los líderes de sus bases políticas dejando poco espacio para un realineamiento de los planetas.
Tanto Bhatia como Schatz, desde sus respectivas ideologías y filosofías de cómo debe ser el Gobierno, cuestionables o no, han probado a sus partidos tener la capacidad para dirigir. Sin embargo, aquí vemos, en estos dos casos, cómo el juego político, parecido al del dominó, la falta de una movida a tiempo, les resultó detrimental a ellos y a sus partidos, que ya no tendrán como opción al cargo máximo del país a dos de sus mejores figuras.


