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title: "Madre boricua en Orlando pide ayuda para no quedar en la calle"
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section: "Noticias"
author: "Juan Carlos Melo @melodicespr"
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published: "2015-12-11T03:00:00.000Z"
updated: "2022-02-18T23:51:07.252Z"
publisher: "Metro Puerto Rico"
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# Madre boricua en Orlando pide ayuda para no quedar en la calle

_“Se me terminan los ahorros; se terminó el amor. En septiembre (su expareja) hizo sus maletas y se regresó a Puerto Rico, dejandome aquí con una nena y una…_

Por Juan Carlos Melo @melodicespr · Noticias · 2015-12-11T03:00:00.000Z

“Se me terminan los ahorros; se terminó el amor. En septiembre (su expareja) hizo sus maletas y se regresó a Puerto Rico, dejandome aquí con una nena y una renta, y son tres meses”-  María Figueroa

Empujada por la necesidad de un mejor futuro, principalmente para su hija menor, y por atención médica para su expareja, María Figueroa abandonó Puerto Rico el año pasado con destino a Orlando, Florida.

La decisión la incluyó en la lista de los 84 mil boricuas que abandonaron el país en el 2014, cifra que no se descarta siga en aumento, según entidades gubernamentales de la ciudad de Orlando, que en este verano reportaron números récord de asistencia a personas en busca de asesoría para establecerse en lo que se conoce ahora como el municipio número 79 de Puerto Rico.

Figueroa, quien dejó todo lo que tenía, incluyendo un trabajo de años como asistente en Walmart, le atormenta ahora la posibilidad de tener que dormir en las frías calles de Orlando a partir de este fin de semana si no cumple con el pago de 2,550 dólares a los propietarios del apartamento donde vive.

El pago es por concepto de tres meses de atraso. Los propietarios —que Figueroa asegura han sido “muy benévolos”— inicialmente habían establecido la fecha del 1 de diciembre para que pagara o desalojara la propiedad. Al enterarse, que este diario trabajaba una historia sobre su situación, le extendieron el ultimátum hasta el 15 de este mes. No obstante, el martes cambiaron de opinión y vía mensaje de texto le notificaron que la residencia debía ser entregada a más tardar mañana sábado.

“Buenas tardes, María. Tengo un problema y es que pensé que este fin de semana entrante era el 15 del mes… Pero necesito el apartamento este fin de semana. Si necesitas ayuda, por favor, déjanos saber”, lee parte del texto enviado al celular de Figueroa.

Figueroa no tiene con qué pagar, no tiene trabajo y, peor aún, el estado aún no le entrega su tarjeta de cupones de alimentos (food stamp), ya que ella y su hija de 11 años aún figuran en la tarjeta de su expareja, quien la abandonó hace tres meses para ubicarse nuevamente en Puerto Rico.

En su nevera solo quedan algunos comestibles de la última compra que realizó el 19 de septiembre.

“He estado estirando esa compra desde que se fue”, cuenta Figueroa a Metro, quien agradece a su otra hija de 37 años que vive con su padre en la ciudad de Ocala las ocasiones en que la llama para llevarle leche, comida o dejarle algunos dólares para gasolina.

Debido a su poco o ningún dominio del idioma inglés, Figueroa, de 56 años y natural de Río Grande, tampoco consigue empleo. Nos muestra evidencia de que el último recibo de luz fue costeado por una organización comunitaria que ayuda a personas de escasos recursos.

Su situación económica es extremadamente precaria y asegura entre lágrimas que se agravaría aún más si el estado le quita a su hija cuando a partir del sábado no pueda brindarle un techo.

“Yo le fallé a mi pequeña hija. Yo le fallé. Le prometí que estaríamos mejor y mira ahora”, repite continuamente Figueroa sin parar de llorar.

Sobre la posibilidad de recurrir a un albergue para deambulantes, asegura que ya auscultó la posibilidad y que la directora de la oficina regional de Florida de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (Prfaa), Betsy Franceschini, quien la está ayudando, le ha indicado que no hay cupo.

A la pregunta de qué ha pasado con la manutención de la menor por parte de su padre, biológico, Figueroa sostiene que este vive en Puerto Rico y que la Administración para el Sustento de Menores (ASUME), le asignó una pensión de 158 dólares al mes, lo cual no paga por que alegó estar sin trabajo. Al presente, el monto adeudado por el padre de la menor asciende a casi 2,000 dólares, una suma que le permitiría permanecer en el hogar.

“He ido a diferentes sitios para la casa (hogar con renta subsidiada), pero me encuentro que, como no tengo una entrada, tratan de ayudarme, pero como no tengo trabajo llego hasta ahí”, relata la madre de 56 años, natural del pueblo de Río Grande.

Agrega de forma desesperada y con voz entrecortada que “necesito un techo, necesito trabajo. He ido a todos los sitios que me dicen, todos los sitios. Yo voy, yo llamo. Y solo digo, Dios mío, si yo tuviera un trabajo, que con un trabajo yo me resuelvo”, expresa Figueroa, quien acto seguido dice devolvería la ayuda monetaria recibida.

Sobre si pondera la posibilidad de retornar al país ante la precaria situación económica que enfrenta en la también conocida ciudad mágica, manifiesta que no lo hace porque no tiene a dónde llegar.

“Ahora mismo como estoy aquí estoy mejor que si estuviera en Puerto Rico. En Puerto Rico estuviera en la calle”, narra Figueroa, quien admite que un banco le ejecutó su hogar.

De acuerdo con la Oficina de Instituciones Financieras (OCIF), al menos nueva familias pierden su hogar cada día porque no pueden cumplir con los pagos a las entidades bancarias.

Si usted desea ayudar a Figueroa con la obtención de un empleo o alguna aportación monetaria, puede llamarla al
 1-407-431-7482

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