Proponen distinguir el café local para potenciar su exportación
Un par de senadores puertorriqueños esperan que el gobernador Alejandro García Padilla convierta en ley designar al café de la isla como “denominación de…
Por EFE @EFEnoticias
Un par de senadores puertorriqueños esperan que el gobernador Alejandro García Padilla convierta en ley designar al café de la isla como “denominación de origen”, con el propósito de potenciar su exportación y proteger su identidad ante la competencia mundial.
Según explicó en un comunicado de prensa emitido hoy el presidente de la Comisión de Agricultura del Senado, Ramoncito Cruz, el concepto denominación de origen es para identificar la calidad del “Café 100 % de Puerto Rico”, tal y como ocurre con el vino francés o el aceite puro de oliva español.
Indicó que el Proyecto del Senado 951 tendrá como propósito asegurar el prestigio del grano del café puertorriqueño, modernizando las disposiciones de la antigua Ley 60 de 1964, medida que queda derogada.
“Nuestra herencia como productores del mejor café del mundo cuenta ya con más de 275 años de experiencia. Esta ley es para proteger el prestigio de nuestro grano”, dijo Ruiz sobre la medida, que hizo en conjunto con el senador José Nadal Power y en espera de ser firmada por el jefe del Ejecutivo.
La medida, ya aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado, adopta parámetros de calidad establecidos por el Specialty Coffee Association of America, para uniformar los parámetros que rigen el café en la isla con los estándares que se utilizan a nivel internacional.
De esta forma, se espera que a partir de 2019 se podrá adquirir la denominación de origen todo el café que sea 100 % cosechado en Puerto Rico, bajo la frase “Café de Puerto Rico”.
Para que el café tenga la denominación de origen 100 % puertorriqueño, los granos no podrán tener más de 5 defectos en una muestra de 300 granos y el contenido de humedad debe estar entre 9 % y 13 % y sin granos verdes.
“Cuando el café sea mezclado con grano extranjero, deberá explicarse así mismo en la etiqueta, para diferenciarlo del café 100 % puertorriqueño”, agregó por su parte José Orlando Fabre, exsecretario de Agricultura y asesor de la Comisión senatorial.
Fabre tiene como misión consiste en determinar las cualidades y calidad de los granos que dan vida a la bebida. Para asegurar que no exista confusión en el consumidor, los adjetivos como “de alta calidad”, “gourmet”, “fino”, “premium” y otros no podrán ser utilizados para describir el grano.
La producción anual de café en Puerto Rico alcanzó en 2014 los 60.000 quintales (6.000 toneladas), mientras que el consumo fue de 280.000 quintales (28.000 toneladas), por lo que hubo que recurrir, en casi un 80 % a la importación para satisfacer la demanda.


