Columna de Danixa López: Es época de dar gracias

Hoy es un día de mucho ajetreo, donde unos están a la espera de la pelea de Cotto-Canelo y otros están concentrados en la decoración, limpieza y las compras…

Por Danixa López @DanixaLopez

20 nov 2015, 11:00 pm 2 min de lectura

Hoy es un día de mucho ajetreo, donde unos están a la espera de la pelea de Cotto-Canelo y otros están concentrados en la decoración, limpieza y las compras para celebrar el Día de Acción de Gracias, Día del Pavo o Thanksgiving, como prefiera llamarle . Un día del pavo donde curiosamente, muchos comen lechón o pavo adobado estilo pavochón, junto con los demás platos típicos de nuestra Navidad. Yo recuerdo mis Días de Acción de Gracias con comida típica, pero siempre con pavo asado sazonado al estilo original.   De hecho, supe lo que era ese estilo de sazón ya de adulta y aunque me han enviado el adobo desde Puerto Rico, lo prefiero con su sabor de siempre.

Con todo el corre y corre de asegurarnos que tenemos la casa limpia, la comida que hay que llevar al almuerzo del trabajo, la ropa, las decoraciones, la comida para el jueves y hasta el shopper marcado para irse de compras a la hora de la digestión, puede que se nos olvide el verdadero significado de esta fecha.

Tal vez en este año, algunos no tengan deseos de dar gracias porque sienten que han perdido más de lo que han ganado, o porque se sienten traicionados por los políticos y otros, que con sus palabras bonitas quieren embaucar a todo el que se detenga a escucharlos. Sin embargo, hay algo mucho más allá por lo que debemos dar gracias en estas fechas, y es por la libertad. La misma que recibimos por derecho al nacer, pero que millones en el mundo, no tienen.

Esa libertad de creer en lo que queremos creer. Usted puede ser desde católico, protestante, budista o ateo, hasta pastafari y puede seguir con su vida, feliz y campante. También puede gritar a los cuatro vientos lo que piensa, salir a protestar a las calles, quejarse de lo que no le gusta, llamar a la radio a dar su opinión, y hasta insultar a otros en los foros y redes sociales, y fuera de una pelea cibernética, probablemente de ahí no pasará

Se puede poner la ropa que quiere, vivir donde más le guste, salir a la calle cuando quiera y sobre todo, es dueño o dueña de todos sus actos, sin tener que responder a nadie por lo que hace (con las debidas normas, claro está).

Esa libertad que muchas veces damos por descontada, no la tienen millones de personas en el mundo. La misma que hoy día es atacada por unos criminales inescrupulosos que quieren terminar con todo el que no piensa como ellos ni hace lo que ellos quieren.

En lo personal, celebraré y daré gracias por todo lo que tengo, incluyendo mi libertad, en todas sus expresiones. ¡Que tengan unas felices fiestas y que viva la libertad!