Columna de Danixa López: Historias de horror

Los residentes del sur de la Florida no tenemos que esperar a que llegue octubre para vivir historias de horror. Cada mañana y cada tarde, nos enfrentamos a…

Por Danixa López @DanixaLopez

30 oct 2015, 11:00 pm 2 min de lectura
Columna de Danixa López: Historias de horror

Los residentes del sur de la Florida no tenemos que esperar a que llegue octubre para vivir historias de horror. Cada mañana y cada tarde, nos enfrentamos a una monstruosidad llamada tráfico que nos hace perder horas de productividad mientras estamos sentados en el auto, bajo la lluvia o un sol intenso. Para entretenerse, a muchos ya no les basta con la radio, sino que también echan mano a sus celulares y entre texto y texto, ¡PUM! chocaron con el carro del frente y como por arte de magia el “trancón” se convierte en “tortura”.

Cada día, miles de carros inundan las principales vías de la ciudad: I-95, 826, 836, I-75 y el Turnpike. El “rush hour” se ha extendido hasta después de las 9 de la mañana y en la tarde sobrepasa las 7 de la noche.  Si a esto le sumamos el tráfico interno de ciudades como Coral Gables o Doral, donde la construcción de vivienda sigue en aumento y no hay espacio para agrandar las carreteras, pues hay que estar preparado para media hora más de tapón para llegar a la casa.

Para ser justos, el tráfico de Miami no es el peor, tanto a nivel nacional como internacional hay ciudades con un problemas mucho mayores que los nuestros. ¿Recuerdan hace unos años un tapón en China que se extendía por más de 60 millas? ¡Por suerte, nosotros no llegamos a esos extremos! Estudios coinciden que entre las ciudades con mayores problemas de tráfico en los Estados Unidos, Los Ángeles y San Francisco, se llevan los primeros lugares. A nivel internacional, el dudoso honor lo tienen Estambul, Cuidad de México y Río de Janeiro.

En nuestra defensa, básicamente todas las principales rutas que mencioné anteriormente están en proceso de construcción para crear más carriles y mejoras en general.  En el caso del 826 o Palmetto, desde que me mudé a Miami, hace 18 años, lo he visto en construcción y aún no he notado mejoría alguna.

Según un reportaje de mayo en el Miami Herald, un estudio de la firma INRIX encontró que la congestión de tráfico en los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach subió 21 por ciento en 2014 cuando se compara con el año anterior. Los sur floridanos ahora pasamos 37 horas en tráfico, siete más que el año anterior.  Entre las desventajas de tanto tráfico, no sólo está el que lleguemos con bastante frecuencia tarde a nuestros trabajos o citas, sino también que cuando llegamos a nuestros hogares estamos tan cansados que no nos da tiempo, ni deseos de hacer nada.

Lo bueno es que las construcciones se tienen que terminar en algún momento. Algunas terminarán en el 2017, otras en el 2019. Espero que los responsables de transporte y carreteras hayan planificado bien para que cuando terminen haya un verdadero respiro, aunque sea temporero. Esto tiene que cambiar, porque si seguimos como vamos, terminaremos como la Catrina mexicana, o momificados de tanto esperar sentados.